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Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Incomodidades democráticas

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
domingo, 13 de mayo de 2007, 21:22 h (CET)
Hay muchas maneras de incorporarse al inconformismo, como también se multiplican las actividades contrarias, las CONFORMISTAS. Nada más al gusto de los dirigentes poderosos que una amplia masa de seguidores acríticos. Las abulias entreveradas de agotamiento, propenden a una pasividad doblemente perversa debido a las consecuencias derivadas de ella. Por esa desgraciada labor propia, incapaz de implicarse, disponible para las aceptaciones serviles, sin mérito significativo. También por las inesquivable COMPLICIDAD, en este caso por omisión, dejando a las maquinaciones en una vía libre de obstáculos.

No será el único, pero Günter Eich, poeta alemán fallecido en 1971, ejerció como paladín del inconformismo, con versos estimulantes frente a ideologías crudas y sólidas, crueles e inhóspitas. Aunque los nazis o los soviéticos pudieran ser sus primeros enemigos, sus intencionados estímulos se convierten en requisitos para las épocas actuales que no se ven privadas de actividades desentendidas del ciudadano corriente. El engaño y las manipulaciones, con frecuencia alcanzando las opresiones y abusos, siguen en una actualidad perenne. Las consecuencias derivadas, sin alcanzar a los holocaustos, también son trágicas con frecuencia. Por ello, no vendrá nada mal acercarse al guión de algunos versos de los "Sueños" de Eich. Especialmente ahora que se cierne sobre nosotros una campaña electoral orientada a las elecciones municipales. Se dirá de todo, estaremos expuestos a la dicharachera clase política. ¿Cuál será el contrapunto del ciudadano?¿Sólo el voto?

"¡No, no durmáis, mientras los que ordenan el mundo estén activos!".

A principios del siglo XXI habremos de activar los sensores ante los que pretende la ordenación de los municipios, disponiendo de sus términos municipales, ingeniosas y deportivas urbanizaciones, obras con dinero público y empresas adjudicatarias. Amplio campo con un volumen dinerario extraordinario. Hemos de contar con una ensordecedora táctica de adormecimiento, para ellos los ciudadanos estarán mejor algo aletargados. Entre paternales y melifluos dispondrán de las actuaciones. ¿Nos entra el sueño? ¡Gran noticia para ellos!

"¡Sed desconfiados hacia el poder que ellos pretenden deber adquirir para vosotros!".

Saldrán a la luz campañas de desprestigio, mostradas como investigaciones de gran perspicacia y tenacidad. Al adversario ni agua, en ocasiones con un sentido pleno y literal, con sequía o con aguaceros. Se impone el aprendizaje de técnicas especiales para detectar el sentido oculto de discursos y textos. Del dicho, al quiso decir y al posterior desmentido, las distancias son cortas, las diferencias enormes. La desconfianza queda en un mal alimento, se pudre en informaciones tergiversadas y erróneas. Hace falta algo más que desconfianza. ¿De qué podremos echar mano para salir de la encrucijada?

"¡Velad para que vuestros corazones no estén vacíos cuando cuenten con la vacuidad de vuestros corazones!".

La alimentación informativa es muy básica en estas tesituras y circula muy alicaída. Los grandes grupos mediáticos son los dueños de las voces y los silencios hasta extremos inauditos. El coraje necesario tampoco sobrepasa los niveles mínimos y da la impresión de un desconcierto curioso, ni se sabe cual será el mejor alimento para esos corazones. Soplan aires más propicios para la vacuidad. ¿Cómo evitaremos el adocenamiento?¿Cuál será el relleno pertinente? Es más fácil soltar el verso dejándonos frente a la decisiva disyuntiva.

"¡Haced lo inútil, cantad canciones que no se esperen de vuestra boca!".

Nos tienen bien agarrados, no sé si por los bolsillos o por otras zonas corporales. Los poderes fácticos atienden poco a canciones o voceríos. Un buen comienzo debería contar con un buen elenco de artistas y críticos independizados, menos propensos a las agrupaciones monolíticas que se llevan. Se tiende más a la participación en el ruido que a la escucha de los razonamientos. Entre mandangas y falta de dedicación es poco probable que ofrezcamos una entidad enérgica y esclarecedora.

"¡Sed incómodos, sed arena y no aceite en el engranaje del mundo!".

Las estructura poco flexibles, los engranajes muy establecidos, por su rígido procedimiento, son una fuente de dificultades para cada individuo. Si propugnamos una mayor dignidad humana, sus actuaciones deberán unirse a una mínima libertad, con unos conocimientos y ambiciones meritorias. Ahí viene esa solicitud de arena en el núcleo de la maquinaria, sea electoral, empresarial, informativa. No pueden precindir de cada persona como se viene haciendo, queda patente la insuficiencia de los métodos actuales. Se impone una presencia más digna del ciudadano.

De la mano de estos entrecomillados de Günter Eich, obtenemos un preámbulo inquieto cuando avizoramos un talante electorero de un nivel poco encomiable. Si la realidad consiguiera eliminar estos temores, habría que darle la más calurosa bienvenida. La simple espera no apunta a soluciones de postín, al entramado ciudadano poco elaborado le pulverizarán con dichos y hechos ajenos y en ocasiones perversos. Si no planteamos una incomodidad a los de arriba, los sectores poderosos se enquistarán en sus urnas de cristal, para brotar a continuación como plantas omnívoras. Después será tarde, lo tragan todo.

Entre duermevelas, confianzas injustificadas, corazones que no se consiguieron rellenar, escasas actuaciones desinteresadas y comodidades, ¿Cabe una apreciación optimista?¿Sólo resta un lugar para el pesimismo recalcitrante? Acecha una separación frustrante entre los estratos políticos y la vida ciudadana.

No caben dudas reales, el buen momento democrático de una elecciones municipales es un buen escaparate para la exposiciones de aquellas incomodidades referidas. Ellas reforzarán la introducción de los sujetos a la causa democrática. ¿Utopía? ¿Ironía? ¿Burla?

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