|
Basso le saca brillo
Antonio Álvarez
Iván Basso, ciclista, sin más (porque no se debe decir que sea ciclista profesional), ha sido el primer valiente en reconocer su implicación en la Operación Puerto, aquella que hace un año levantó una gran trama de dopaje cuyo mando lo tenían el vampiro Eufemiano Fuentes. Basso ha reconocido que las bolsas de sangre con el nombre de “Brillo” encontradas por la Guardia Civil en poder de Fuentes eran suyas. Este gesto ha sido aplaudido por muchos por la valentía y osadía del que en su día se consideró el heredero de Lance Amstrong.
Sin embargo, creo que el gesto de Basso no es un gesto que debamos aplaudir, ya que él y otros tantos están llenando de mierda un deporte tan bonito como el ciclismo. Las cagadas de estos tipos, a los que no deberíamos ni considerar deportistas, han provocado que muchos sospechemos de todos los ciclistas, incluso de aquellos que no se dopan. Ellos solitos han conseguido que el ciclismo haya caído al lado oscuro, a la sospecha, en el descrédito.
Dijo Rafael Blanco, director general del Consejo Superior de Deportes, que había llegado “la hora de los valientes”, animando a los ciclistas enredados en la Operación Puerto a que confesaran su implicación, después de que el juez decidiera que las pruebas obtenidas no podrían utilizarse en procesos administrativos. Pero, yo me pregunto ¿se puede considerar valiente a un ladrón? ¿Se puede considerar valiente a un estafador? No, ¿verdad? Creo que no debemos considerar valientes a quienes, de forma infame, nos han engañado a todos.
Bien es cierto que quizás parte de la culpa la tengamos los aficionado, deseosos de ver ascensiones al Alpe D´Huez, al Angliru o puertos semejantes día tras día y encima donde todos ataquen en rampas de porcentajes infernales. Es cierto que quizás hemos pedido más de lo que el ciclismo nos puede dar; que una carrera de tres semanas no hay cuerpo humano que lo aguante. Pero ésto no justifica el dopaje, pues no sólo ponen en riesgo sus vidas (acuérdense de Pantano) sino que al mismo tiempo se están jactando de aquellos compañeros que corren limpios y no tiran de sustancias ilegales para llegar a la meta.
|