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El reinicio del 'Glorioso'
Daniel Lázaro
Me duele pensar en lo que está sucediendo en el Deportivo Alavés desde que Dmitry Piterman es el máximo accionista del club. En varias ocasiones he expresado mis lamentos hacia él. Son los momentos más lamentables de la historia de un 'Glorioso' que se está hundiendo con el ucraniano a la cabeza.
Piterman llegó a Vitoria y besó el santo en su primera temporada. El equipo ascendió a Primera División. Pero desde entonces, las continuas desavenencias entre Piterman y el mundo están llevando al club de la capital vasca a la más mísera de las miserias.
Y es que descender de Primera a Segunda B en tan solo dos temporadas, en casi todas las situaciones, es sinónimo de desaparición del fútbol de élite durante mucho tiempo. Todavía me acuerdo de lo que le costó al Alavés regresar a Segunda División. Lo consiguió en 1.995 con Chuchi Aranguren al mando, pero tras de sí habían pasado otras cuatro fases de ascenso que frustraron la ilusión vitoriana. Y es que la Segunda B es así. Ganas la liga, dominas absolutamente... pero si no lo haces bien en los play-offs... no ha servido de nada lo hecho anteriormente.
Ellos ya lo sufrieron. La afición sabe lo difícil que es regresar a Segunda División. La afición ama a su equipo. Pero la afición, ahora mismo, prefiere ver al Alavés en Segunda B. Cualquier cosa es válida si Piterman desaparece de Álava.
El 'entrenador' ucraniano ya le ha visto las orejas al lobo. Tácticas de márketing para los últimos partidos de la temporada. Tácticas para que esa afición, que le ha dado la espalda, vuelva en los momentos más difíciles del equipo. Empezaron el sábado, con el partido ante la Unión Deportiva Las Palmas. Entradas a cinco euros para los amigos de los socios. El resultado fue clamoroso. Si la media de espectadores esta temporada está en los 4.500, al trascendental encuentro acudieron poco más de 4.400 desencantados.
El Alavés perdió el partido y se ha metido por primera vez en la zona de descenso a la categoría de bronce del fútbol español. Quedan seis jornadas. Dieciocho puntos más en juego. Con la friolera de diez equipos situados en una franja de seis puntos con respecto al equipo alavesista, todo puede pasar. Este es uno de los pocos casos en los que desear que tu equipo pierda es admisible.
Hay ofertas de empresarios vascos. Lo reconoció el propio Dmitry. Tal vez sea la hora del descenso para un nuevo inicio. Un nuevo proyecto que vuelva a ilusionar al aficionado alavés. El reinicio del 'Glorioso'.
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