Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La enseñanza de la buena conducta

Enric Barrull (Gerona)
Redacción
domingo, 29 de abril de 2007, 21:05 h (CET)
Desde la época de la revolución cultural de la década de los 60, las normas de conducta y comportamiento han sido alteradas para conveniencia de aquellos que se refugian en el llamado ''modernismo'', el cual hace que todo sea considerado con relatividad. Los valores absolutos y los hábitos saludables fueron puestos en cuestión y su validez en la sociedad fue descartada como algo antiguo, fuera de moda.

Las reglas que regulan el comportamiento humano necesitan regresar a los valores básicos --que con el tiempo han sido puestos a un lado y reemplazados por otros superficiales que acentúan más lo material que lo espiritual- y a las normas establecidas. Gran parte del triunfo del ser humano descansa en la manera en que se comporta en la sociedad, su actitud con el prójimo, principalmente con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo.

Siempre han existido cursos de motivación, conducta y decoro que han ayudado a cientos de miles de seres humanos a entrar en la fuerza laboral y a participar en la vida diaria. Los buenos hábitos de conducta social son considerados importantes pilares de la persona. El ser humano es juzgado en gran parte según se comporta públicamente. Los modales refinados de la persona siempre dejan una buena impresión, que afecta la forma en que esa persona es percibida. ¿No les parece que se está perdiendo la educación de la buena conducta?

Noticias relacionadas

Patriotismo vs. pasotismo

“Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” E. von Wildenbruch

La retirada de Trump del acuerdo sobre cambio climático y el movimiento social que desencadenó

Falta de educación

El respeto, la educación y los buenos modales se están perdiendo en los adolescentes

El nefasto cuento de la lechera del separatismo catalán

“Es lastimoso que seamos seducidos por nuestras propias bufonadas e invenciones” M.E de Montaigne

Sin retorno

a locura melancólica no tiene sentido; pero el reto del progreso no admite enajenaciones
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris