Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Cartas a un ex guerrillero   -   Sección:   Opinión

Imposible que la muerte muriese

Sor Clara Tricio
Sor Clara Tricio
domingo, 22 de abril de 2007, 23:34 h (CET)
Querido Efraín: "Por todos muero, para vivificarlos a todos y redimir con mi carne la carne de todos. En mi muerte morirá la muerte--dice el Señor--, y conmigo resucitará la naturaleza humana de la postración en que había caído. Con esta finalidad me he hecho semejante a vosotros y he querido nacer de la descendencia de Abrahán para asemejarme en todo a mis hermanos." San Pablo, al comprender esto, dijo: “Los hijos de una misma familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también él; así, muriendo, aniquiló al que tenía el Poder de la muerte, es decir, al diablo.”

Se aplica a Cristo aquello que se dice en un lugar del libro de los Salmos, donde aparece ofreciéndose por nosotros a Dios Padre: “Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y en cambio me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio, entonces yo dije: - Aquí estoy".

Cristo fue crucificado por todos nosotros, para que, habiendo muerto uno por todos, todos tengamos vida en él. Era, en efecto, imposible que la vida muriera o fuera sometida a la corrupción natural. Que Cristo ofreciese su carne por la vida del mundo es algo que deducimos de sus mismas palabras: “Padre santo –dijo-, guárdalos: Por ellos me consagro yo.”

Según la vieja ley se consagraba o llamaba sagrado lo que se ofrecía sobre el altar. Cristo entregó su cuerpo por la vida de todos, y así nos devolvió la vida. De qué modo lo realizó, intentaré explicarlo, si puedo.

Una vez que la Palabra vivificante hubo tomado carne restituyó a la carne su propio bien, es decir, le devolvió la vida y, uniéndose a la carne la vivificó, dándole parte en su propia vida divina.

Por ello, el cuerpo de Cristo da vida a los que participan de él; si los encuentra sujetos a la muerte, aparta la muerte y aleja toda corrupción, pues posee en sí mismo el germen que aniquila toda podredumbre
Os envío los mejores deseos, y con la esperanza de que sigáis todos bien, recibir un cariñoso saludo, CTA.

Noticias relacionadas

Cataluña sigue en la cuerda floja. El separatismo sigue vivo

Seguimos pensando que la situación catalana está muy lejos de solucionarse

En un mundo de fugitivos

Es asombroso observar que esta humanidad globalizada todavía no sepa vivir armónicamente

La campaña contra la violencia de género

No parece que esté teniendo mucho éxito: siguen muriendo mujeres

Noticias que impactan...

O ya no

Marta Rovira, feminista, lenguaraz, embustera y manipuladora

"Hay un límite donde la tolerancia deja de ser virtud” B. Burke
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris