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Etiquetas:   La tronera   -   Sección:   Opinión

Buenos vasallos, ruin señor

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
domingo, 22 de abril de 2007, 03:46 h (CET)
¡Menudo carnaval se está viviendo en las filas socialistas! No solo viven anclados en la confusión, sino que predican el esperpento y la crispación a sus bases. No es fácil entender tanto nerviosismo, salvo que esperen resultados imprevistos en algunos de los ámbitos en los que han patinado a destiempo y con ninguna buena fe. Léase: Otegi, de Juana, negociación, ‘bendición’ a la siniestra abertzale, cesiones y concesiones o confusión desde la esfera del Estado, por citar algunos.

El carnaval se completa con la purga de la eurodiputada Rosa Díez. En ningún momento ha planteado la ínclita eurodiputada su marcha del Parlamento europeo o de la militancia socialista. Bien es verdad que esta mujer debió pasar toda la vergüenza del mundo cuando el presidente Rodríguez decidió presentar en sociedad a ETA, en Bruselas.

A Rosa Díez no le pide más heroicidades la sociedad. Intentar cambiar a su partido desde dentro, como ella lo ha intentado, es una labor digna de admiración, pero imposible desde todos puntos de vista. Ese mismo reconocimiento también hay que aplicárselo a Redondo Terreros y a Gotzone Mora. Pocos como ellos conocen cómo serpenteó el socialismo por las cloacas del Estado, en contra del sentir del sector democrático del socialismo. Un sector hoy decapitado, vejado, humillado y condenado a cruzar la cruda realidad del desierto político. ¡Qué buenos vasallos y qué señor más ruin es el socialismo!

Tan solo dos socialistas conocen la persecución desde ETA y desde el socialismo. Frente a ellas, sus propios correligionarios han construido una muralla de odio, acoso y derribo, desprecio, ofensas, amenazas y premeditados rumores. Toda esa ‘munición’ tiene como objetivo álgido desprestigiar a la persona, situarla en la diana del odio y mermar su capacidad de lucha. Pero no siempre la serpiente acierta con la víctima.

Todos sabemos que lo más insufrible para la mujer razonable es el hombre que carece de razón. Y en este ‘púlpito’ de carencias se encuentran los ‘Pepiños’, los Eguiguren, los Rodríguez, los Patxis, los Oteguis y demás especímenes que miran a las víctimas desde lejos, ‘txikitean’ con los verdugos al atardecer en los alrededores de Elgoibar -- patria chica de Otegi y Egea -- tergiversando intencionalidades, escondiendo miserias y rumiando dolorosos acuerdos, que se traducirán en sangre si el legítimo Gobierno se parapeta tras el Estado de Derecho. Vuelven a recordarnos las reuniones mañaneras de antaño en el caserío Txillarre. ETA se prepara para volver y no hay que olvidar que quien lo ignore se arriesga a pisar donde no debe.

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