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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

No voten, ni en blanco ni en negro, no voten...

José Luis Palomera
Redacción
viernes, 20 de abril de 2007, 17:46 h (CET)
El por qué no se ha de votar:

En primer lugar, porque el derecho universal, única legalidad para todo el espacio, define en su propia génesis la inequívoca razón de que ningún ser puede ser sometido por otro.

En segundo lugar, porque votar es optar y optar es elegir una opción penalizando otras, las cuales pasan a ser dominadas por el dominante, luego basándonos de nuevo en el derecho universal, por el cual nadie puede gobernar por si sólo si no va implícito el total del conjunto, elegir es favorecer y favorecer es dictar e imponer, luego el sistema es dictatorial.
Y es dictatorial porque votar es dar el poder a las listas impuestas por interés partidista, grandes partidos que apenas dejan más opciones reales de votos útiles, formaciones que no son otra cosa que empresas privadas donde mandan los más poderosos y representan en su mayoría personajes del derecho, corbatas, modales y verborreas, es decir, paradójicamente nos gobierna la clase social menos representativa del todo estrato social del país.

Si a esto unimos que votar es dar apoyo a un supuesto proyecto que jamás se hace realidad, además de dar un cheque en blanco favoreciendo de esta manera el despotismo, arcaico despotismo donde el todo poder, favor y antojo recae en el votado en perjuicio de los votantes.

Bajo excepciones, los elegidos para gobernarnos además de manipularnos apenas tienen en su currículo personal otra cosa que no sea una cara bonita, imagen agradable, buenos modales, y alguna licenciatura más o menos terminada.

Y es que dejar en manos, la seguridad, libertad y vida de cuarenta millones de personas, a unos determinados señores muy bien vestidos y simpáticos los cuales normalmente forman el gobierno con sus colegas universitarios, es endemoniadamente sangrante, carente de la más ínfima inteligencia.

Lo mismo podemos decir de sagaces y modosas señoras, de oradores y economistas pro partidistas por encima de todo matemática neutra.

Presidentes, ministros, ministras, diputados, senadores y senadoras, los cuales, sin antes haber pasado un exhaustivo examen de sus supuestas aptitudes para gobernarse así mismos además de demostrar sus sapiencias, templanzas y honradez, ostentan nada menos que el gobierno de toda una nación de cuyos estratos sociales representan la más ínfima minoría.

Si a esto le añadimos que en vez de gestionar los intereses de todos nos gobiernan, el caso es de un patetismo mental que raya la ignominia del todo pensamiento universal

El derecho universal de todo ser vivo nos dice que mientras existan unos que manden, existirán otros que obedezcan, cual premisa básica que genera el despotismo.

A diferencia del método actual de gobierno, el sistema de gestión que yo predico no es otra cosa que tener el control absoluto y exhaustivo en todo momento de los gestores en manos del conjunto del pueblo.
Un voto no debe dar más derechos que el de gestión al votante por parte del votado, mientras en la actualidad un voto da derecho al votado de multarnos, prohibirnos, juzgarnos con desventaja en cuanto a los juzgadores, enfrentarnos, diferenciarnos, disgregarnos, además en muchos casos de enriquecerse ellos mientras los demás nos arruinamos.
Es por eso que les digo, no voten más con este sistema, no caigan de nuevo en el mayor error de la sociedad actual, la cual presta con su voto la cuerda con la que nos tendrán sujetados durante al menos cuatro años.
El actual modelo es nocivo para la sociedad ya que es corrupto en su propia concepción.
Lógicamente, la sociedad en su conjunto debe precisar normas en favor de regirse, sin embargo, es preciso que estas normas estén siempre dispuestas a la sociedad y no traspasadas a pequeños grupos de intereses varios y aficiones diversas.
Las normas de la sociedad han de ser siempre de la sociedad en su conjunto, activas en todo momento y gestionadas con el control absoluto de la misma, ya que nadie es más que la sociedad, luego nadie ha de tener más poder que el de gestión.
Un sistema nuevo donde diversos órganos gestores deberán exponer al conjunto del país sus programas de gestión y sean estos y no otros intereses los que generen la elección de gestores nacionales mediante los votos recibidos, dejando siempre a todo el pueblo en su conjunto y al conjunto del pueblo la absoluta facultad de su gobierno.

No voten, ni en blanco ni en negro, no voten, los partidos políticos sean del signo que sean, no son otra cosa que artes interesados, basados en ancestrales ideas y cuestiones de adalides ya caducos, las cuales no han hecho otra cosa que arruinar y confrontar a los pueblos por los siglos de los siglos.

Antes fueron los de corona en sien, quienes gobernaban, arruinaban y quemaban a los pueblos que les mantenían, ahora son los de los boatos con corbatas y satenes vestidos los que nos gobiernan. No se engañen, son los mismos vestidos con diferentes corruptelas, en virtud del corrupto sistema, mal llamado “democrático” por el cual nos regimos.

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