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Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

¿¿¿Y estos quieren gobernarnos???

Santi Benítez
Santi Benítez
jueves, 19 de abril de 2007, 10:50 h (CET)
Cuando se celebraron las primeras elecciones municipales en las que pude votar, carné de identidad en mano, bien remozado y repeinado (aunque parezca increíble en aquella época tenía una buena mata de pelo, y conservo fotos para demostrarlo), me presenté en el colegio electoral con las papeletas ya metidas en los sobres, y estos cerrados a base de lenguetazos - si está leyendo esto le ruego que no pegue el sobre. No saben ustedes lo que sufre la gente que recuenta los votos con estos sobres, que parecen cerrados con cola, para abrirlos sin dañar la papeleta que va dentro-. De presidente de mesa estaba el ya fallecido poeta Pedro Lezcano - Premio Canarias de Literatura, comunista convencido y fabricante de "La maleta", una oda al exilio canario, por hambre y por salvar el cuello-, con cuyo hijo jugué mucho al ajedrez en el instituto, claro que hoy él tiene el honor de haber sido nombrado el maestro nacional de ajedrez más joven de nuestro país, y yo lo máximo que conseguí fue hacerle tablas, en una sola ocasión. Fue en esas elecciones cuando trincaron a uno de los aspirantes al cargo de Alcalde comprando votos en los colegios electorales más pequeños. Para ello usaba el clásico método del intercambio, es decir, el votante recibía en exterior del colegio el sobre marcado con una X en rojo ya cerrado, dentro uno de los interventores vigilaba que fuera introducido en la urna y, al salir, el votante recibía un billete de cinco mil pesetas. Se dio cuenta uno de los guardias civiles que prestaba servicio a las puertas del colegio electoral de la Atalaya. En el momento de detener al primo del aspirante a la alcaldía este llevaba encima casi 150 mil pesetas en billetes de cinco mil... y un vecino detrás que, a voz en grito, le increpaba que le debía uno de aquellos billetes. Tiempo después ese aspirante a Alcalde terminó en la cárcel, no por este tema, pero esa es otra historia. La cuestión es que en estas elecciones municipales de Mayo se presenta de nuevo.

Cuatro años después ejercí mi derecho al voto sin remozado de ningún tipo, en camiseta, vaqueros y deportivas, en el mismo colegio electoral. Digamos que me di cuenta de que mi derecho al voto no tenía porqué implicar el menoscabo de mi imagen pública, inexistente imagen que siempre ha estado bastante reñida con la falta de comodidad en el vestir. De aquellas primeras municipales, aparte del grato recuerdo de Pedro Lezcano como Presidente de mi mesa electoral, recuerdo lo que pensé cuando se corrió la voz de la detención del comprador de votos, "¿Pero que clase de gente quiere gobernarnos?". Es una pregunta que no me había vuelto a la cabeza desde aquella época... bueno, sí, pero como que ya empezaba a no acordarme.

Hoy he leído en el programa político municipal del candidato del PP a la alcaldía de Santa Cruz de Tenerife, textual, que no piensa "tolerar" la multiculturalidad en el municipio. Dejando de lado que a ver como demonios piensa evitar algo que es del todo inevitable, lo que me parece increíble es que alguien que aspira a gobernar la política municipal sea capaz de decir a las claras que no piensa "tolerar" la multiculturalidad, con todo lo que ideológicamente ello implica, y a buen entendedor pocas palabras bastan. Al parecer está de moda entre estos aspirantes a cargo público del PP hacer guiños a la sempiterna monoculturalidad francesa, que tan buenos resultados ha dado - sobre todo desde el punto de vista de garajes de chapa y pintura y chatarrerías de coche parisinos-. Aunque hay que reconocer que lo de este pobre diablo de Tenerife es pecata minuta en comparación con los chuzos que caen de punta. Y sino, pasen y vean.

No sólo es que hayan trincado en Melilla al responsable del PP falsificando impresos de voto por correo - y que nadie venga a decirme que no es así porque si es tan normal no sé como que al buen samaritano no se le ocurrió ir directamente a correos a pedir unos cuantos en vez de hacer el pedido en una conocida imprenta que se dedicaba a "corregir" etiquetas de caducidad de alimentos para enviarlos a Marruecos, ya saben, dios los cría...-, también es que a Angelito Acebes y Esperancita Aguirre no se les ha ocurrido otra cosa que salir en defensa del interfecto. Todo ello sin darse cuenta de que incluso en la web del PP a nivel nacional, y la del PP madrileño, se deja bien claro que el impreso hay que ir a buscarlo, con documento nacional de identidad en mano, de forma personal y única y exclusivamente en correos. Para colmo de males a estas dos almas de cántaro no se les ha ocurrido otra cosa que, primero Acebes, enseñar un impreso sacado de Internet, que no es válido - cualquiera puede mirarlo si quiere, la web de Correos es pública-, y segundo a Aguirre, decir que ella también estaba pensando en hacerlo - que conociéndola viene a significar que ya lo ha hecho y está nadando y guardando la ropa, sólo hay que fijarse en la falsificación de las listas de Espera de la Sanidad madrileña, vamos, que es toda una veterana en el gran arte de la supervivencia del mentiroso-. Estos dos profesionales del "donde dije digo, digo Diego" lo que están pidiendo a gritos es una investigación sería por parte de la fiscalía en cuanto a los votos por correo en las próximas elecciones municipales y autonómicas.

A Acebes hay que darle de comer aparte. En el juicio del 11M los responsables policiales lo han dejado con el culo al aire al decir que el mismo día 11 por la tarde le fue comunicado que ETA no era la responsable del atentado y que la hipótesis más plausible era la vía del terrorismo internacional del islamismo radical. El buen muchacho, siendo Ministro del Interior, envió a fuerzas de seguridad del Estado a Guantánamo para interrogar personas cuyos derechos no estaban siendo respetados, vulnerando la legalidad internacional y, por supuesto, la española. Con todo esto lo espeluznante es que alguien siquiera se piense si incluir a este... desecho político, en alguna lista electoral.

También me he enterado de que el PP está recabando a marchas forzadas toda la información que puede sobre casos de corrupción urbanística en el PSOE, pero ¿Para qué? Yo diría que con lo que les ha caído encima en gran parte de la geografía española o busca por donde salir o le van a dar para el pelo hasta en Perejil. Y sino es así es que los españoles tienen lo que se merecen, ni más, ni menos.

Yo sigo sin entender como es posible que semejante manada de personajes puedan estar aspirando a gobernarnos.

Suena de fondo "Mala Vida", de Mano Negra.

Buenas noches, y buena suerte...

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