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Rajoy, cambia o le cambian

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
martes, 17 de abril de 2007, 16:03 h (CET)
Las encuestas no pintan bien para los “populares”. Ni las oficiales, ni las de la oposición. Nuevamente, pueden sacar muchos votos, pero insuficientes. En las elecciones locales, autonómicas y generales. Problemas de liderazgo, se dice con frecuencia. Incluso se afirma que Zapatero da por descontado que Rajoy será relevado antes de las generales. Es correr mucho. Pero casi nadie duda de que si Rajoy pierde los comicios generales del próximo año, se ha acabado Rajoy.

¿Qué le pasa a Rajoy? No es un mal líder. Es un gran parlamentario. Inteligente, culto, con una ironía demoledora. Algunos de sus discursos son de antología. En todo esto le pasa muchos pueblos a Zapatero, pero éste es más astuto, más maquiavélico. Él, o los que le rodean. A Rajoy se le ve más “de una pieza”, más íntegro, quizás por esto menos político, en el mal sentido, pero con frecuencia eficaz, de la palabra político.

Rajoy se ha hecho presa de sus propias contundencias. Lo cual es extraño en un gallego. Lo cual hace pensar que estas contundencias, tanto en el discurso político como en la forma de exponerlo, más que suyas, son del entorno, de un entorno del que no ha podido o sabido desprenderse. De un entorno, muy comprometido en los errores del pasado –también en los aciertos- , que es un gran lastre para que pueda ser el mismo, el Rajoy que con frecuencia apunta y aflora, pero no acaba de manifestarse y menos imponerse. Y esto le perderá, y perderá a su partido. El Rajoy abierto, dialogante, liberal, humano y con criterios políticos claros sigue ocultado por quienes componen su inmediato entorno y que echarán a perder todas sus posibilidades de buen líder político. Si no logra soltar lastre, imponerse y así centrar su imagen pública y la de su partido, Rajoy tiene una clara fecha de caducidad.

O Rajoy cambia su equipo –agradeciéndole todos los servicios prestados (y los no prestados) que quiera- y da un golpe de timón a su formación política y se presenta como su regenerador, o el maquiavelismo zapateril volverá a poder con él. Y, entonces, los suyos propios se rebelarán. O Rajoy cambia o le cambian.

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Wifredo Espina. Periodista y exdirector del Centre d’Investigació de la Comunicació

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