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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Homomonio

María Fdez. Vicente (Valladolid)
Redacción
lunes, 16 de abril de 2007, 15:11 h (CET)
Por fin, caen en la cuenta, y los mismos que quisieron llamar matrimonio a situaciones que no lo son, están de vuelta. Ahora, os Verdes-Ecopacifistas, con Alejandro Escribano a la cabeza, promueven una iniciativa Legislativa Popular para que se llame homomonio a las uniones homosexuales, y así evitar discusiones en la sociedad y en partidos políticos.

Dar el nombre de una realidad a otra dsitinta, ¿ no es ridículo, además de crear confusión? Homomonio, según su etimología griega, significa unión entre iguales, mientras que matrimonio es la unión estable, comprometida y procreable salvo motivo accidental, entre hombre y mujer. El homomonio es una realidad que está ahí, en un pequeñísimo sector de la sociedad ( los homosexuales no llegan ni al 3% según estadísticas recientes). Como del homomonio no se deriva un bien para la sociedad, no veo por qué se le haya de hacer ley particular. Lo que se impone y debe imponerse es el respeto a la persona con inclinaciones homosexuales, a quien no se debe discriminar por ello.

Aún sabiendo que la verdad duele, los familiares y amigos no deben ocultarla, ellos que se alegran con los caminos rectos que toman los suyos y se disgustan con sus desviaciones. He conocido a homosexuales que no son responsables de serlo y sufren; su situación no me provoca repulsa sino compasión.

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