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Etiquetas:   Punto crítico   -   Sección:   Opinión

Ley del Cine: dar de comer a los 'inteleprogres'

Raúl Tristán

domingo, 8 de abril de 2007, 09:05 h (CET)
La Ley del Cine ya está aquí, para dar de comer a toda esa caterva de intelectuales progres que adoran las pancartas, las pegatinas, los pines o los lazos, que gritan en las calles o en los actos; actores comprometidos con quien subvenciona sus trabajos, obligando a los cines y demás salas de espectáculos, a una cuota absurda, que los hunda en la miseria. Pacatos. Si los españoles no queremos ver cine español, ¿por qué debemos pagarlo?

Alguien tiene que poner de su bolsillo para que la progresía intelectualoide viva de festín en festín, vista con postín y circule con chófer maniquí.

Ya se llenan las calles de los A. y de los B., los primeros para gritar bobadas de calamar, calamar que escupe su tinta roja para a todos engañar, mientras festeja su riqueza, que de roja no tiene "ná", voceros que se acuerdan de Irak, pero no de Afganistán, que enarbolan banderas caducas, saludan a Castro y a sus cuates, y viven en barrios caros y elegantes.

Pronto se llenarán las pantallas con los "bodrios de cuota", que los cines vacíos estarán, ¿o será el Estado el que regale las entradas, para su intervencionismo ocultar y las salas llenar?

Entre la "gens" del cine y los literatos vendidos, la Cultura nacional se ha convertido en oficio, oficio de funcionarios a su amo agradecidos.

Si algo descuidó "la derecha" fueron las calles y "la intelectualidad", copadas ahora y siempre por una camarilla sectaria camuflada de aires libertad, pero de cuentas bien saneadas, para su seguridad personal.

Cuando la Cultura enrojece, los libros libres arden, los disidentes son ninguneados, la estulticia borreguil se asimila a cátedra de saber y reina por doquier y la basura se hace arte... tan sólo por gozar de un sello, un marchamo, como el de "a mi padre/abuelo lo mataron los fascistas", que en sí mismo constituye toda una oportunidad.

Y a eso añadamos a los cuatreros que de la SGAE hacen su cortijo personal, intentando a todos un canon cobrar, tan sólo por respirar...
Del mismo color presumen, el rojo para ganar
euros a porrillo, sin ir a trabajar.

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