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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La cruz. Signo de la resurrección

José Vicente Cobo
Vida Universal
sábado, 7 de abril de 2007, 10:00 h (CET)
Todos lo cristianos creemos que Cristo resucitó. Pero ¿que diría el Espíritu vivo del Cristo de Dios en la actualidad sobre el corpus que adoramos y sacamos en procesión cada Semana Santa? Un extracto de un Mensaje del Universo trasmitido dado en la actualidad nos revela el significado de la cruz con las siguientes palabras:

"Sólo clama, "crucifícale, crucifícale", quien todavía está sujeto a la cruz de su pecado. Quien se ha crucificado a sí mismo mediante el pecado, sólo ve a través del ojo del pecado y quiere ver a todos allí donde todavía está el mismo: en la cruz del pecado.

La cruz fue erigida con el cuerpo de Jesús, pero el cuerpo fue quitado de la cruz y el Resucitado se ha mostrado y manifestado. Esto significa que Yo, Cristo, Soy la vida resucitada en todas las almas y hombres.

El verdadero cristiano ve la cruz sin el crucificado, como signo de la Redención y como resurrección en Dios. La cruz sin el cuerpo simboliza también el camino de la Tierra a los Cielos, al corazón de Dios. Sólo toma en consideración la cruz con el crucificado aquel hombre que aún no ha crucificado su yo y desea aferrarse a lo humano que hay en él.

Los demonios han creado la cruz con el cuerpo. Con ello quieren simbolizar Mi derrota. Pero la cruz y el crucificado llegaron a ser y son su cruz y su derrota.

El verdadero cristiano se acuerda de Mi resurrección, ya que ha resucitado en y a través de Mí. Sólo lamenta Mi muerte en Jesús el que aún no ha resucitado conscientemente en Mí, el Cristo. Quien aún no ha resucitado conscientemente en Mí, es decir quien vive aún en el pecado, clama una y otra vez: "Crucificadle, crucificadle". Por eso mantienen en alto la cruz con el cuerpo aquellos hombres que todavía mantienen en alto sus pecados, que aprecian su yo inferior.

El hombre que ama su pecado y a este mundo pecaminoso, piensa en el crucificado y no en el Resucitado, porque él mismo aún no ha resucitado en Mí".

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