Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

La solución: raperos misioneros en Islam

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 3 de abril de 2007, 22:17 h (CET)
Hay un refrán español que dice 'Cada uno tiene su modo de matar pulgas'. Algo así le debe ocurrir a nuestro Presidente, el señor Rodriguez Zapatero con lo de la Alianza de Civilizaciones. Sabemos que, en materia internacional, nuestro Gobierno las pifia todas. La pareja Zapatero-Moratinos puede, por si sola, acabar con la credibilidad de España y los españoles en toda Europa y en el resto del universo mundo. Pero vean por donde nuestro Presidente cree que ha hallado el sistema de ser reconocido internacionalmente por haber conseguido su brillante idea: la Alianza de Civilizaciones.

Desde las Cruzadas hasta nuestros días no se ha conseguido que las dos civilizaciones, la cristiana y la musulmana, hayan podido entenderse; todo lo más han llegado a soportarse mutuamente sin que naciones tan poderosas como los Estados Unidos, Francia o Inglaterra, a pesar de que han puesto el máximo empeño en ello, hayan conseguido que la secular desconfianza entre árabes y occidentales haya desaparecido; antes bien, parece ser que, durante los últimos años, se ha ido acrecentando de una forma alarmante.

Es como pretender descubrir la cuadratura del círculo. En occidente no podemos entender las costumbres árabes, ni ellos aceptar las nuestras; de ahí el peligro que puede suponer, a la larga, una inmigración numerosa de gentes procedentes del Islam que, en un momento determinado, puedan pretender imponernos sus creencias fanáticas en el hipotético caso que se lleguen a hacer con las riendas del poder. Para convencernos de ello basta con repasar algunos de los preceptos contenidos en El Corán; por ejemplo 'la expansión del Islam se cumple en nombre de Dios con la guerra santa (jihad) contra los infieles' o 'Es, por consiguiente, indispensable la guerra total y permanente para convertir al mundo entero al monoteismo' o 'Los rebeldes serán aniquilados y la posteridad de los impíos extirpada'. Así podemos constatar como la historia del Islam se prefigura a base de una realización político- religiosa a escala mundial. Estos son sus objetivos. En occidente se cree en democracias laicas mientras que en los países musulmanes se propone un estado monoteista totalitario, donde no se admiten las otras creencias ni tan siquiera el ateísmo o el agnosticismo. O crees y cumples los preceptos del Corán o empieza a rezar lo que sepas.

Ante este panorama tan descorazonador, nuestro Presidente está convencido de que es capaz de hacer desistir a los moros, de sus ideas ancestrales, y a los occidentales, de sus raices cristianas y de sus costumbres civilizadas. Y para ello, con la inestimable ayuda de señores como Mayor Zaragoza, Kofi Annan y Moratinos( un iluso, un aprovechado, y un incompetente) han descubierto el camino más adecuado para conseguirlo; sí, señores, no se rían, que la cosa va en serio: se trata de aleccionar a una serie de grupos de raperos - ya saben, aquellos que van hablando al son de la música mientras se contorsionan acrobáticamente - para que compongan cancioncillas con temas, llamémosles 'unionistas' o 'fraternalizadores', o sea, que busquen hermanar a ambas civilizaciones con el loable fin de que los moritos y los cristianos o ateos acaben fundidos en un fuerte abrazo y aquí paz y allá gloria.

Esta tonteria, no encuentro otro término más adecuado para calificarla, seguramente nos va a costar un buen puñado de euros a cada español porque, al parecer, requerirá crear una organización en España y otra en América latina y ya se sabe: sedes, viajes, pagas a los roqueros, comisiones, etc. Falta saber cómo van a conseguir que, con estas exhibiciones líricas, los roqueros lleguen a convencer a los islamistas para que dejen de serlo y los cristianos para que se congracíen con Mahoma; so pena de que los roqueros estén dispuestos a negociar con los ulamas, como lo hace Zapatero con la ETA o sea: bajándose los pantalones lo que, conociendo los gustos de los moros, no creo que sea muy recomendable. Si les tengo que ser franco, poco o nada confío en que los miembros de Al Qaeda estén dispuestos a renunciar a las lapidaciones de adúlteras, a cortar las manos a los que hurtan, a la pena capital o a los castigos físicos (hay que advertir que la mayoría de las penas que menciono sólo se aplican a las mujeres y a los pobres). Y menos a la ablación de los clítoris de las mujeres, a la poligamia o a un sin fin de otras barbaridades que a nosotros nos parecen atrocidades inaceptables. Será de ver como serán recibidos los roqueros en su 'misión de paz' por los sunis o los chiis cuando se pongan a rapear delante de ellos. Si no fuera porque el artífice de esta estupidez es quien gobierna España, sería para desternillarse de risa; por desgracia no es así. En todo caso yo, que los raperos, lo pensaría dos veces antes de comprometerme, no sea que vayan a por lana y salgan trasquilados.

Noticias relacionadas

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza

Rajoy da alas a los separatistas

E. Díaz, Madrid
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris