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Etiquetas:   Alemania   -   Sección:   Opinión

Alemania centraliza la deconstrucción informática del terrorismo

José Antonio Jato
José Antonio Jato
martes, 3 de abril de 2007, 22:17 h (CET)
Resulta inquietante que la simple centralización de una base de datos, cuyo objetivo habría de ser el combatir el terrorismo internacional adquiera en un estado descentralizado y con una enorme tradición democrática como Alemania tamaña trascendencia. Es un secreto a voces que la comunicación es uno de los pilares fundamentales que han convertido a la Republica Federal en el motor económico de la Europa moderna.Hablando claro y castellano: la comunicación se escribe en Alemania con “C” mayúscula y cualquier hijo de vecino sabe que en ese país, ésta campa por sus anchas. La comunicación es además el continuo engranaje que pone a prueba su constante e ineludible salud demócratica. Por eso resulta chocante que el ministro alemán de Interior, Wolfgang Schäuble, (CDU) a estas alturas celebre a bombo y platillo la primeriza elaboración de una base de datos común a la Policía y a los servicios secretos del país, con el encanto rayano a un archivo de Excell.

Yo en casa tengo dos ordenadores entre los cuales puedo intercambiar toda suerte de ficheros y por lo tanto información. Y algo que un ciudadano corriente puede lograr, ha de ser plausible para las 38 instancias diferentes encargadas de la seguridad nacional y regional, que hasta ahora se han comunicado presumiblemente por correo electrónico o convencional y cuyo intercambio de información ha durado más tiempo del deseado. Bien, el servicio se ha mejorado, pero es excesivo darle el mismo bombo y platillo que a un cursillo de formación profesional sobre las peculiaridades de Excell. Yo diría más, incluso uno piensa que la cosa puede tener truco.

Los datos que recogería el banco accesible de datos serían los siguientes: Nombre, sexo, lugar de nacimiento, nacionalidad, alias, cualidades físicas, idiomas, dialectos. En un principio ya hay registradas unas 13.000 personas en esa "deconstrucción informática del terrorismo".

En un segundo nivel, al que se accedería con una autorización especial en caso de peligro para la seguridad nacional, la base posibilitaría el acceso a la información sobre la religión de los registrados, sus correos electrónicos, números de teléfono, datos bancarios, lugares visitados, posesión de armas, explosivos, permisos de vuelo, carnés de conducir y otros datos de interrelación sobre las personas listadas en el banco.

Bastaría con que alguien hubiera compartido residencia estudiantil con un islamista para ser considerado 'persona de contacto' para que sus datos fueran archivados, de por vida en esa lista de elegidos.

Thomas Gottschalk, el popular presentador alemán homolagable a nuestro Buenafuente entrevistó no hace mucho a Cat Stevens y hurgó probablente en cuestiones que pudieron hacerlo sospechoso de contactos con islamistas. Jörg Ziercke, jefe de los servicios secretos alemanes debe estar elucubrando sobre si tiene sentido introducir su currículo en ese deconstructor y desfasado banco de datos.

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