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Etiquetas:   Crítica Disco   -   Sección:   Revista-musica

Thomas Dybdahl - "Science" (Rykodisc/Recall, 2006) / Folk-Jazz

J.M. Vilches Alonso
Redacción
sábado, 31 de marzo de 2007, 22:00 h (CET)



Thomas Dybdahl

De origen noruego, Thomas Dybdahl es multiinstrumentista, productor y además ha sido capaz de componer algunos de los mejores discos de folk/jazz de los últimos años. Éste trabajador incansable, que tiene en tan sólo cinco años cuatro álbumes, dos ep’s y un DVD en directo en su haber, ha escrito también canciones para otros artistas, como Maria Mena, y es también el principal vocalista de la banda The National Bank. Fue guitarrista de la extinta y casi amateur banda de funk Quadraphonics, ya que sólo llegaron a grabar un disco que no llegó a distribuirse.

Navegando entre el folk y el jazz de corte más pausado, Thomas Dybdahl sabe conjugar magníficamente excelentes melodías pop que se desgranan entre delicados paisajes de soul y jazz. Guitarras suaves y pianos apagados y sutiles se acompañan de violines, violas, clarinetes y saxofones que en ningún momento logran eclipsar la emotividad de la gran voz de Thomas. En sus composiciones podemos encontrar reminiscencias de músicos como Tom Waits, Curtis Mayfield o Chet Baker, aunque probablemente el referente más cercano a su sonido actualmente sea Norah Jones o Diana Krall. A pesar de existir notables diferencias entre éstos artistas, para aquellos que no conozcan a Thomas Dybdahl les servirá de ayuda para hacerse una pequeña idea de su sonido.



La gran voz del folk/jazz


Éste “Science” en el que ahora nos enfrascamos es su último trabajo y tal vez debería haber esperado algo más para grabar nuevos temas, ya que su nuevo álbum, a pesar de mantener el nivel, no llega a gozar de la inspiración de sus anteriores entregas. Aún así, este disco tiene grandes piezas y bellísimas canciones, como “Still my body aches”, un tema muy melancólico y con una preciosa melodía vocal en el que Thomas se deja llevar hacia el susurro; “This Year”, que hubiera sido un gran single por su hipnótico ritmo y un gran estribillo; y “U”, en la que se dejan sentir los aires impuestos por Stevie Wonder hace más de treinta años para el soul que vendría después. Siguiendo la estela de su anterior entrega “One Day You'll Dance For Me, New York City”, Thomas se deja llevar por la languidez y el ritmo acompasado durante la mayor parte de los algo más de cuarenta y cinco minutos que dura “Science”.

Sin dejar de disfrutar de algunos cortes de su más reciente álbum, es inevitable recalcar la maestría compositiva y la enorme calidad de sus tres anteriores trabajos y lamentar como “Science” difícilmente consigue llegar a esa altura, aunque seguro que los seguidores de Thomas Dybdahl seguirán deleitándose con su sonido perdonando algunos temas menores y esperando algo mejor para su próximo trabajo de estudio, que debería ser el que le encumbre definitivamente. Eso sí, siempre que no se limite a tan sólo tres o cuatro buenos temas.

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