Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La cancerígena justicia española

José Luis Palomera
Redacción
sábado, 31 de marzo de 2007, 22:26 h (CET)
"Aún llorando la cotorra escupía frases “magistrados corruptos” mientras la desplumaban de razón alguna..., su delito “hablar siendo pájaro”.

No sé si la cotorra se dirigía a presidente alguno, juez, fiscal o jurisprudente, pero si sé que me duele la inteligencia humana, la más ínfima de todos los seres vivos, que me posee ante hechos tan evidentes como los siguientes:

Todo aquel que se precie de conocer algo los entresijos políticos, de sobra sabe “de qué pie cojea” cada magistrado o fiscal de este país.

Unos son conservadores y otros progresistas, incluso los hay liberales radicales y otras formas de entender los actos por los cuales nos regimos en la viudedad Universal que padecemos.

En resumidas cuentas, en la magistral magistratura española hay varas de medir con distintos conceptos, luego corruptas de toda neutralidad que se precie.

¿Quién en su sano juicio puede asimilar que un garante de ley, para mi el más vital de todos los derechos humanos, incluso por encima de la libertad, dictamine dependiendo de cómo sus ideas progresistas o no, interpreten las leyes escritas?

Estimados y nefastos magistrados, me permito decirles que las leyes han de ser idénticas para que precisamente sean leyes, lo demás son pantomimas de sus cerebelos pantomimas consentidas en un modelo social, el actual, que les proporciona hacer y deshacer a su antojo.

Verdad es que la ley no ha de ser infinitamente rígida, verdad es, pero no por eso ha de ser maleable, la ley ha de ser la letra pura y dura, y no conceptos, dependiendo, de sus magistrales teorías sobre los hechos o cuestiones.

Ustedes no tienen más razón de ley que los por ustedes juzgados.

La ley puede ser flexible cual acordeón, pero no el instrumento donde cada magistrado se siente a orquestar la melodía de un mismo caso, dependiendo del ritmo social que batuqueen sus conceptos, tal y como sucede hoy en España.

Precisamente por eso hoy asistimos día tras día a la más cruel de todas las desafinadas retahílas de políticas y leyes patéticas cuando no sangrantes.

Por otro lado, si la ley fuera Ley, muchos de los magistrados hoy activos reductores de penas gratuitas al ser avaladas por conceptos que no se sostienen por ley, lo diga quien lo diga, deberían en vez de ser actualidad, estar en prisión cesados de todo cargo y rechazados por ominosos y pésimos jurisprudentes. Sin embargo ¿quién va a juzgar a los juzgadores? Es por eso que estos personajes, para mí los más nefastos de todo el conglomerado que componen las sociedades, seguirán haciendo y deshaciendo a su antojo, el cual no es otro que reflejo de sus posiciones sociales conservadoras, liberales, progresistas etc.

Los únicos que pudieran para sus desmanes son los gobiernos, pero como ya he dicho en otras ocasiones los hombres que forman los gobiernos en su inmensa mayoría provienen del mismo redil, suprema y poderosa licenciatura del derecho.

Considero que esto no puede seguir así, no se debe consentir un día más las algarabías de unos y otros, políticos, jueces y ciertos medios de comunicación, algarabías que se montan en virtud de los votos y sudores del pueblo.

No podemos seguir dando más cheques en blanco si en verdad queremos ser pueblo y respeto, por eso, como ya se está recorriendo por Internet, propongo no votar en las próximas elecciones, y digo no votar, que no es lo mismo que votar en blanco.

El asunto trata de decirle alto y claro a estos individuos que nos rigen que no queremos ser números y sí personas, que estamos hartos de sus payasadas, asqueados de sus nefastas leyes, horrorizados de tantos corruptos y que no vamos a consentir más ser dirigidos por personajes dispuestos a todo con tal de gobernar.

Los políticos, alcaldes y demás que deseen serlo, han de ser, en todo caso, por méritos propios que no por siglas. Gestores del pueblo en su conjunto y no furibundos guardianes interesados por un puñado de votos.

Y por último la ley ha de ser la palabra del pueblo y no interpretaciones cancerígenas de sus señorías, y digo lo que digo porque sus sentencias se basan en conceptos propios sacados de las reglas de todos.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris