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Etiquetas:   La tronera  

Títere de ETA, adorador de serpientes

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
jueves, 29 de marzo de 2007, 10:38 h (CET)
¡Menudo despendole tiene la siniestra abertzale a costa del ruin Gobierno de esta España de rebajas! En tres años el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha conseguido resucitar a “la bestia”, después de estar atenazada y casi desaparecida. Los violentos han vuelto a recobrar la esperanza. Una esperanza alimentada por un Gobierno enfermo de odio, violento con las víctimas y condescendiente con los verdugos. Nunca tan pocos habían hecho tanto daño a la democracia. Hasta los países de nuestro entorno se mofan de las absurdas medidas del Gobierno en temas como la economía, inmigración, medioambiente, justicia, terrorismo, educación, protección a la familia, relaciones internacionales… Si en la siniestra abertzale existe un evidente despendole, en el ámbito de la Europa occidental se despelotan con las medidas que adoptan ‘Bambi’ Rodríguez y sus ‘mariachis’ del ejecutivo. No se concibe un Gobierno títere de ETA, protector de serpientes.

El esperpento del caso De Juana Chaos y la burla judicial con el caso Arnaldo Otegi han sido la guinda del pastel envenenado que deberá comerse el Gobierno del despreciado y enfermo Rodríguez. Enfermo de odio, mala fe y manipulación. Enfermo de injusticia y resentimiento. Enfermo de desesperanza y experto en división social y crispación. Más bajo no se puede caer. Y la prueba de tal ruindad es que cada vez son más los ciudadanos que maldicen la indigna situación a la que nos ha llevado este Gobierno fantasma, al que le abrieron camino de sangre y muerte para tocar poder.

La actitud despreciable de Rodríguez y su Gobierno ha metido al Estado de Derecho en un atolladero difícil de sortear. Hasta el Poder Judicial se encuentra en la mayor crisis de su Historia, con enfrentamientos, insultos y denuncias. Y muy crispados están, además, innumerables militantes socialistas que remedando a Ortega y Gasset no se cansan de advertir: “¡No es eso, no es eso!”; tal y como repitiera el maestro desilusionado con la Segunda República.

El Gobierno de Rodríguez agota su mandato lleno de angustia y desesperanza, ante el paso que decida dar ETA. Pero lo más despreciable es, como decía un buen amigo, socialista él, que el Gobierno ha sacado a relucir el fascismo que lleva dentro, “proclive al atropello y a la venganza, corto de razón y largo de torpeza”. En cierto modo me recuerda lo que decía Alejandro Dumas, respecto a los niños y a los adultos: “No llego a comprender por qué, siendo los niños tan inteligentes, algunos adultos son tan tontos. Debe ser fruto de la educación que han recibido”.

A estas alturas de la película, no hay duda de que el desorientado presidente Rodríguez está rodeado de temerarios fanáticos, lo que crea seria preocupación. Se suele decir que ningún otro ser humano es tan peligroso en política como el portavoz de ideas fijas; es decir, el fanático.

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Josefa Romo Galito
 
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