Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Reales de vellón   -   Sección:   Opinión

El acuerdo de cielos abiertos

Sergio Brosa
Sergio Brosa
martes, 27 de marzo de 2007, 10:47 h (CET)
Los ministros de transporte de la UE aprobaron un acuerdo con los EE.UU. el jueves de la semana pasada en Bruselas, para abrir el mercado trasatlántico de la aviación, de 180.000 millones de dólares, para aumentar la competencia, con la esperanza de desarrollar su crecimiento y unas tarifas aéreas más bajas.

El acuerdo que lleva años de negociación, produjo de inmediato protestas por parte europea, tanto de aerolíneas como de funcionarios europeos, por considerar que favorece injustamente a las compañías americanas. Los ecologistas por su parte, manifestaron su preocupación por la negativa incidencia de un mayor número de vuelos sobre el cambio climático. Es sabido que los partidarios de reducir el efecto calentamiento –que sin lugar a dudas viene produciéndose desde hace 1.000 siglos, con antelación a la industrialización, cuando finalizó la tercera glaciación, pues desde entonces la Tierra no ha dejado de calentarse– pretenden reducir el número de vuelos en el mundo.

El acuerdo prevé que las compañías aéreas americanas y europeas podrán establecer cualquier ruta entre una ciudad europea y una ciudad estadounidense. El acuerdo que entrará en vigor en marzo de 2008 ha de suponer un remarcable incremento de la competitividad en muchos estados europeos.

Por su parte, los EE.UU. deberán modificar su legislación al respecto de los extranjeros en las compañías aéreas. Mientras el acuerdo conserva un límite del 25% sobre la propiedad extranjera de acciones con derecho a voto en las compañías aéreas americanas, permite en cambio a los inversores europeos adquirir participaciones mayoritarias sin derecho a voto en tales compañías. Abandonando una regla que permitió a los EE.UU. el derecho a bloquear tales adquisiciones.

El comisario de transporte de la UE, Jaques Barrot, predijo que en los próximos cinco años, el acuerdo incrementará el tráfico trasatlántico aéreo de 26 millones de pasajeros anuales a más de 75 millones y generará miles de millones en beneficios económicos, así como tarifas más bajas. Añadió que el acuerdo propiciará fusiones internacionales en la industria europea del transporte aéreo. Socios de la alemana Lufthansa y la española Iberia han mantenido ya conversaciones recientemente, encaminadas a la fusión entre ambas.

El acuerdo debe ser ratificado en el Congreso de EE.UU., si bien no se espera que haya complicaciones en tal sentido, aunque tiene la potestad de bloquearlo. John R. Byerly, alto funcionario de la Secretaría de Transportes, no se comprometió a que Washington accediera en los próximos años a demandas europeas políticamente difíciles, como una mayor flexibilidad de la normativa o garantizar el acceso de las compañías europeas a las rutas interiores.

Por parte europea hay críticas porque el acuerdo permite a las compañías americanas ofrecer servicios entre países europeos, mientras mantiene fuera de la competencia a las compañías europeas en todas las líneas interiores de USA. Lufthansa puede volar, por ejemplo de Frankfurt a Atlanta pero no puede llevar pasajeros a continuación, de Atlanta a otra ciudad americana. Pero una compañía americana sí puede llevar pasajeros de Atlanta a Londres y a continuación de Londres a Roma.

Los británicos que inicialmente anduvieron presionando en contra de la firma del acuerdo, consiguieron que los gobiernos europeos convinieran que los estados podrían restringir el acceso a sus aeropuertos si Washington no acordaba medidas adicionales para abrir la competencia. Los ministros europeos de transporte acordaron también la puesta en marcha del acuerdo trasatlántico el próximo mes de marzo, para permitir a los británicos finalizar la quinta terminal del aeropuerto de Heathrow, muy congestionado ya, que cuenta con más del 40% de todos los vuelos de Europa a USA.

Algunos sindicatos en EE.UU. se están resistiendo al acuerdo trasatlántico por temor a recortes en los puestos de trabajo. Por el contrario, en Europa está previsto que puedan crearse del orden de los 80.000 nuevos puestos de trabajo gracias al acuerdo.

Por su parte, British Airways ha urgido al gobierno británico a ejercer su derecho de retirada del acuerdo si Washington rehúsa convenir un seguimiento del pacto para incrementar los derechos de los extranjeros en las compañías americanas.

Virgin Atlantic en cambio, se apresuró a dar la bienvenida al acuerdo y ha empezado ya a hacer planes para adelantarse al mismo, expandiendo sus vuelos desde capitales europeas a Nueva York, afirmando que se trata de un paso en la dirección correcta.

Continental Airlines dijo haber cursado una solicitud al Departamento de Transportes por los derechos a servir nuevas rutas en Europa una vez que el acuerdo entre en vigor. Añadió haber planificado vuelos desde Houston a Heathrow antes del verano de 2008 si conseguía los slots necesarios para aterrizar y despegar. Planea asimismo volar a París desde el hub de Cliveland.

Se espera que al acuerdo de cielos abiertos sea firmado en la cumbre Europa-América el 30 de abril.

Y paralelamente, la sociedad civil catalana se reúne el mismo jueves, en la escuela de negocios IESE de Barcelona, para tratar del futuro del aeropuerto de la ciudad. Se trata fundamentalmente de que el gobierno cambie su modelo de gestión centralista, donde el polo es el aeropuerto de Madrid y permita un modelo de gestión moderno y eficaz, donde el polo del aeropuerto de Barcelona sea el propio aeropuerto, convirtiéndolo en un hub o distribuidor internacional, de forma que sea punto de destino y de salida de vuelos internacionales directos, como prevé el acuerdo de cielos abiertos que no cuenta con las restricciones a ciertos aeropuertos impuestas en España por AENA.

Ciertamente, la gestión que viene desarrollando AENA, derivada de la política monopolística del franquismo, está cercenando las posibilidades de desarrollo económico de Cataluña, donde el aeropuerto juega un papel de vital importancia, como dinamizador de las expectativas empresariales, turísticas y de negocio en general de su zona geográfica de influencia; como en todas partes del mundo.

La misma miopía de gestión de la compañía Iberia es la que está dando al traste con su propio futuro, pues si es claro que compañías aéreas seguirá habiendo en el mundo y de ahí el interés internacional por la firma del pacto de cielos abiertos, cada vez más, Iberia se hunde en su propio fango, incapaz de aplicar criterios modernos de gestión para adaptarse a los nuevos tiempos.

Mientras el gobierno gestione directamente (AENA) o indirectamente (Iberia) determinados elementos de desarrollo económico, con la visión funcionarial que aporta el hecho cierto de seguir en determinados centros de decisión españoles con las ventanas cerradas, impidiendo la entrada del aire fresco y renovador de la democracia y la participación periférica, será muy difícil hacer comprender la necesidad de moverse en un entorno global que, se quiera o no, es ya imparable, para bien o para mejor.

Noticias relacionadas

No todo se solventa con la prisión

Hay penas que sólo pueden penarse en familia

Renovarse o morir

Desde la militancia apelamos a la honestidad personal e intelectual del futuro líder, su competencia política y su lealtad a una España sin fisuras ni frivolidades nacionalistas

Amenazas para España: separatismo, feminismo combativo y Justica populachera

“Resulta que no sirve de nada que se cierren las heridas si se cierran con la mierda dentro” Nerea Delgado

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XIX)

El deseo de dar de comer todos los días a los de la propia familia consigue lo que no hace la convicción

Ser estoico

El libro de Massimo Pigliucci titulado Cómo ser un estoico nos hace reflexionar sobre la conducta
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris