Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

¿Georgia a la OTAN?

Lev Dzugáev
Redacción
miércoles, 21 de marzo de 2007, 19:04 h (CET)
Indudablemente, el 13 de marzo de 2007 marcará un hito importante en la historia contemporánea de Georgia.

Este día el Parlamento del país aprobó por unanimidad la Declaración sobre el ingreso íntegro y urgente de Georgia en la Alianza Noratlántica: la OTAN. Aunque de ser exactos hemos de decir que el representante del partido de oposición “Foro Nacional”, Gocha Dzhodzhua, se abstuvo habiendo declarado antes de la votación que comparte los argumentos aportados en pro del ingreso en la OTAN, pero no puede compartir la responsabilidad con el partido gobernante “Movimiento Nacional Unido” por las posibles consecuencias de esa decisión.

Involuntariamente viene a la memoria lo dicho por un distinguido georgiano, el filósofo Merab Mamardashvili, quien en el deslinde de los años 80 y 90 del siglo pasado advirtió sobre lo perniciosa que era la política de Zviad Gamsajurdia. Pero su voz no fue oída. Es bien notorio lo que pasó más tarde, y también con el primer presidente de Georgia. Pero la mala memoria de algunos políticos es quizás su principal rasgo distintivo. De lo contrario no hubieran cometido los mismos errores precipitando a su pueblo en la vorágine de nuevas conmociones socio-económicas y políticas.

Así fue, cuando más del 90% de electores votaron a favor de Zviad Gamsajurdia quien poco después anunció a todo el mundo su visión de la futura “Georgia para los georgianos” acompañada de purgas étnicas y masacre en Osetia del Sur. Pues un par de años después en el centro de Tbilisi aparecieron tanques y carros blindados, lo que condujo al derrocamiento del primer presidente.

Así fue, cuando Eduard Shevardnadze, apoyado por más del 90% de electores, desató en breve la guerra en Abjasia, en la que Tbilisi sufrió la rotunda derrota y, como resultado de esa aventura, centenares de miles de georgianos se convirtieron en refugiados. En 2003 la llamada “revolución de las rosas” barrió a ese líder también del escenario político.

Más del 90% de votos recibió el actual presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, pero un año después, gracias a su “sabia” política en Osetia del Sur, de nuevo comenzaron a tronar los cañones y se vertió la sangre. De tal modo, se vio torpedeada la frágil confianza que a duras penas se venía estableciendo durante un decenio entre los osetios y los georgianos. Durante la presidencia de Saakashvili las relaciones ruso-georgianas se vieron deterioradas al máximo y parecen sumamente ilusorias las perspectivas del arreglo pacífico georgiano-osetio y georgiano-abjasio. Según datos del Centro de sondeo sociológico “Gorbi”, hoy el 65% de encuestados muestran descontento con motivo de la situación económica del país (en el contexto de las declaraciones triunfantes sobre considerables progresos de la actual Administración de Georgia). A juzgar por todo, el señor Saakashvili no es capaz de extraer enseñanzas del pasado reciente.

Pero es curioso señalar que por todos los problemas del país la culpa se echó sobre las fuerzas externas (léase Rusia), cuyas intrigas hacen imposible que la nueva Georgia realice sus posibilidades creativas. Y ni una palabra sobre su propia responsabilidad, al menos de la élite política de Georgia, por la asombrosa regularidad, nada agradable, con que incurre en los nuevos errores.

También ahora quedó demostrada la asombrosa unanimidad respecto al ingreso en la OTAN. “Seremos miembros de la Alianza político-militar, la más fuerte en la historia de la humanidad, algo con lo que Georgia soñaba durante siglos”, recalcó el actual líder georgiano. Fíjense con lo que había soñado Georgia, cuando salvándose de las tropas del shá persa, solicitó al vecino del Norte protección y concesión de la ciudadanía. O cuando en una parte del territorio del imperio en desintegración, los mencheviques georgianos proclamaron neutralidad. O cuando, en la década del 70 del siglo pasado, por boca del entonces camarada Shevardnadze se proclamó que “para Georgia el sol sale en el Norte”.

El señor Saakashvili recalcó asimismo que ciertas fuerzas dentro y fuera del país utilizan como pretexto para el ingreso en la OTAN la reunificación del país (Osetia del Sur y Abjasia). Explicó a renglón seguido que la OTAN no se inmiscuye en los específicos conflictos internos. Pero ¿cómo se podrá entender lo dicho por la señora Burdzhanadze, presidenta del parlamento georgiano, en la Cumbre de la OTAN en Riga: “Sería mucho más fácil, si antes Georgia fuera admitida a la OTAN y después comenzaran negociaciones sobre las cuestiones relativas a Osetia del Sur y Abjasia con participación de la OTAN”? Pues ¿quién en realidad explota esta situación?

En vísperas de la discusión en el parlamento de la Declaración sobre el ingreso en la OTAN, el Tbilisi oficial divulgó la información sobre el bombardeo de la parte alta del desfiladero de Kodori por helicópteros de guerra que habían atravesado la frontera georgiano-rusa desde norte. No se presentaron pruebas algunas de que lo fueran los helicópteros rusos. Pero el bombardeo llegó a ser uno de los argumentos principales a favor de la firma del Memorando de concordia nacional. “La firma de este documento reviste especial importancia en el contexto de los acontecimientos en Alta Abjasia”, subrayó Burdzhanadze. “Georgia hará cuanto esté a su alcance por ingresar lo antes posible en la organización que trae paz y estabilidad a toda la región”, declaró.

El tema de la amenaza externa se introduce activamente en la mente de los habitantes de Georgia. Procede señalar que esa presión mediática surte efecto. Según datos del sondeo sociológico efectuado en Georgia por la compañía Baltic Survey y el Instituto Gallap, a la pregunta: “¿Apoyará usted el ingreso de Georgia en la OTAN?” el 83% de encuestados dieron respuesta positiva.

Este cuadro guarda gran similitud con la situación creada en Georgia en los años 1989-1992: presentación de las minorías étnicas como enemigos, respuestas inadecuadas a los desafíos de la época, el presagio de la catástrofe que supondría la desintegración del Estado recién creado. Hoy vuelven a desatarse las búsquedas del enemigo, en calidad del cual se insinúa el vecino del Norte; se revela la incapacidad de ofrecer variantes admisibles de arreglo de los conflictos y se emprenden intentos de asegurar la movilización de la sociedad en el ámbito político. Tras esto se vislumbran las orejas. Las mismas consecuencias, por las que se niega a asumir responsabilidad el citado diputado Gocha Dzhodzhua.

Una vez más sobre los resultados del sondeo sociológico internacional efectuado en Georgia. El 86% de encuestados están interesados en recibir información complementaria sobre la OTAN, quieren saber más que beneficios le traerá a Georgia el ingreso en la OTAN y qué responsabilidad y obligaciones tendrá que asumir su país. Los Balcanes e Irak ofrecen en forma bastante elocuente la información sobre la OTAN. Lo que espera a Georgia es la agravación de los problemas que la inquietan ahora, así como la obligación de llevar el agua al molino ajeno. ¿Corresponderá esto a los verdaderos intereses del pueblo georgiano? En esto consiste el quid de la cuestión.

Noticias relacionadas

Un PSOE con síntomas de totalitarismo. Primarias en el PP

Sánchez ha decidido gobernar a decretazos, dispuesto a copar, en favor suyo, los medios de información españoles. El PP debe renovarse y prescindir de aquellos que lo han llevado al desastre

Hijos

Sigo manteniendo mi reflexión de siempre: “los hijos no los educamos… nos imitan”

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVIII)

(...)el Opus Dei no reunía las cualidades que el Derecho canónico atribuye a las Prelaturas Personales

Cuatro palabras que cambiaron el curso de la historia

¿También bebés?

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVII)

¿Dónde está la responsabilidad personal de quienes controlan empresas, fundaciones y sociedades mediante testaferros?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris