Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Rusia ha abandonado la política

Mijaíl Jmelev
Redacción
martes, 20 de marzo de 2007, 15:39 h (CET)
En los 20 años que han transcurrido desde el comienzo de las transformaciones tempestuosas en Rusia el país ha cambiado tanto que cuesta trabajo reconocerlo.

También han cambiado los habitantes de este país. Ahora poco les importa lo que pasa en el extranjero y en la cumbre del poder, quién ganará las elecciones y por qué van a votar los diputados. A la gente en Rusia le preocupan más los problemas cotidianos y su propio bienestar. Son ya cosas del pasado los debates políticos que conmovieron al país en los años 90. Ahora lo que centra la atención de los ciudadanos de Rusia son los problemas públicos y escándalos criminales.

Según datos de los sondeos de opinión realizados por el Centro de Estudio de la Opinión Pública, para los rusos han sido acontecimientos políticos fundamentales del año 2006 el escándalo relacionado con el maltratamiento de un conscripto en la mili y la eliminación del principal terrorista checheno. Los mencionaron un 40-45% de los encuestados. También preocuparon a la sociedad tres asesinatos sonados cometidos el año pasado. Fueron mencionados por casi uno de cada tres (27%). Por cómo anda la reforma administrativa en el país pocas personas se interesan: sólo el 11% En diciembre de 2006 en el país ha cambiado la ley de las elecciones pero los rusos se olvidaron de este hecho ya al cabo de un mes. Los debates de enero pasado que acompañaron la eliminación de la columna de votación contra todos y la derogación del mínimo de la asistencia a las votaciones los recordaron sólo el 15% de los encuestados. Los problemas en materia de política exterior preocupan ahora en Rusia quizás sólo a los propios políticos y analistas. Cabe señalar que los encuestados escogieron estos acontecimientos de la lista que les fue ofrecida por los sociólogos. Cuando a los encuestados se les pidió determinar el acontecimiento más importante para ellos el 50% de los ciudadanos apenas pudieron recordar alguno.

Hace todavía unos años nadie no podía ni imaginar que el país caería en esta apatía política tan profunda. A fines de la década del 90 la sociedad en Rusia estaba radicalmente politizada, la gente no veía otra alternativa que la de retornar al régimen comunista o una apertura democrática ilimitada. Los comunicados de la prensa comenzaban y terminaban con motivos políticos. La gente discutía enérgicamente quién ganaría las elecciones y adónde conduciría al país el nuevo presidente. El país se estremecía por repercusiones de la guerra de Chechenia y actos de terrorismo perpetrados por terroristas internacionales. ¿Qué habrá pasado en la sociedad rusa en estos años que la gente se ha olvidado de política?

La desideologización ha devenido tendencia predominante en la mayoría de los países del mundo que se embarcaron en la vía de la construcción de una sociedad económicamente próspera. Rusia no ha sido excepción a la regla común. Los debates ideológicos que ocupaban las mentes de la mayoría de los ciudadanos de Rusia hace todavía unos años ahora quedaron relegados a un asegundo plano.

Rusia ha entrado en la época de consumo. En el país prospera un verdadero boom de consumo. Los ingresos y el bienestar de la gente crecen. Según datos ofrecidos por “Levada-Centro”, una de las organizaciones sociológicas destacadas de Rusia, un tercio de los rusos aproximadamente en los últimos 10 años han visto aumentar sus ingresos personales. El 66% de los encuestados considera su condición económica como mediana o muy buena. Y sólo el 6% dicen que sus ingresos se han reducido. No es de sorprender que en esta situación plácida queden eclipsados los problemas políticos, mientras que los intereses de la mayoría de los rusos se centran en su propio bolsillo. Los expertos coinciden en que la falta de interés por la política y problemas exteriores durará mientras que la economía de Rusia crezca y el bienestar económico de los rusos siga mejorando.

Hoy día los partidos políticos son aun más numerosos que hace 10 años pero los ciudadanos han dejado de distinguir entre ellos. En respuesta a la disminución del interés público por los procesos políticos los propios políticos se distancian cada vez más de la población. A juicio de los expertos, la política en el país se hace cada vez más carente de todo contenido y cerrada, ceremonial y desarraigada de la sociedad. Todo el espacio político en el país queda monopolizado por unos cuantos partidos políticos más importantes y el Estado.

Dentro de unos meses la nación entrará en una sucesión de elecciones a los máximos órganos de poder: los ciudadanos rusos acudirán a las urnas para elegir a los diputados a la Duma de Estado (el parlamento ruso) y al Presidente. Pero sus resultados ya ahora pueden preverse. Según datos obtenidos por el estudio realizado por “Levada-Centro”, si las elecciones se celebrasen mañana, el 49% votaría a favor del partido que tiene la mayoría de los escaños en el parlamento. La oposición también hace mucho que está repartida entre los simpatizantes y miembros de algunos pocos partidos. A los comunistas les siguen apoyando el 19% de los rusos, los partidos de la derecha encuentran apoyo en el 8-10% de los electores. Los votos restantes los reparten entre sí movimientos numerosos que poco se distinguen unos de otros y que proclamaron como meta el logro de la concordia general y justicia social.

Durante todos estos últimos años el país avanza por un camino abierto por la “democracia occidental”. Pero, aparte de la apatía por la política, la sociedad rusa poco semeja la que se ha formado en la Europa vecina. Más del 70% de los rusos ni siquiera se consideran europeos. Les son ajenos los valores políticos y culturales europeos. Por otra parte, nadie tampoco califica a Rusia de país oriental. “Estamos en algún lugar por medio”, según dicen los resultados de los numerosos sondeos de opinión realizados en Rusia. De ahí el apoyo general o, más bien, la falta de una protesta más o menos enérgica con respecto a la política exterior pragmática que los dirigentes políticos de la nación mantienen estos últimos años. Los rusos aprecian las posibilidades económicas de que gozan en el período de estabilidad política y no quieren perderlas en aras de ideas abstractas y sublimes objetivos políticos.

____________________

Mijaíl Jmelev, RIA Novosti.

Noticias relacionadas

Cuatro palabras que cambiaron el curso de la historia

¿También bebés?

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XVII)

¿Dónde está la responsabilidad personal de quienes controlan empresas, fundaciones y sociedades mediante testaferros?

Libertad de la Manada: ¿Juicio o venganza?

La venganza no busca reparación, es una mala respuesta a la emoción

Por un transporte ferroviario para todos, ¡ya!

La falta de accesibilidad impide a las personas con la movilidad reducida desarrollar su vida con autonomía

El fútbol en la historia de la guerra del Chaco

Las casacas más populares en los países que se enfrentaron en la guerra paraguayo-boliviana, también quedaron en la memoria de aquel episodio entre soldados descalzos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris