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Etiquetas:   Micro abierto   -   Sección:   Opinión

Estados de excepción intra y extra-uterinos

Pelayo López
Pelayo López
martes, 6 de marzo de 2007, 11:25 h (CET)
He de reconocer que la capacidad mental de quien les ofrece estas palabras semanales da lo que da de si, y, visto lo visto, no es mucho, puesto que, aunque algunos extremistas puedan tacharme de no ser un buen español, lo cierto es que, en este caso, estoy casi convencido de no ser el único al que un vacío similar le ahonda en este desconocimiento y que, por tanto, las etiquetas, quizás, algunos deberían guardarlas por dentro y no exhibirlas cual estandartes exultantemente difamatorios para los demás y para consigo mismos. En mi defensa he de argumentar que el reconocimiento de la ignorancia es, en su justa medida, igualmente loable y meritorio. Pero volviendo a la cuestión, hoy se convierte en foco de mi atención una circunstancia cuya simple existencia pone en evidencia el hecho de que nuestro estado es un estado de estados.

La objeción de conciencia es el comportamiento mayoritario entre los médicos-ginecólogos de la Comunidad Foral de Navarra. Con la posibilidad de adherirse a esa situación, los facultativos de dicha comunidad autónoma se niegan, según ellos por moralidad y ética, a practicar “delitos” de esa índole. Sin embargo, lo más curioso, y puede que al mismo alarmante por el cinismo manifestado, es que aquellos que hacen dejadez de funciones, claro está amparada por la ley, no desean acabar con la vida de una criatura.

Hasta aquí, todo bien, o no. Puede que cada uno juzgue, a su propio parecer y código, esta realidad. Lo que no está del todo claro es la relativa moral esgrimida por dicho colectivo sanitario. Mientras uno de los argumentos esgrimidos es no incurrir en un delito de agresión física y asesinato, en el sentido contrario juega el hecho de la hipocresía con que se sacude tal amparo. Resulta que de posibles asesinos, según ellos mismos, pasan a ser, a ojos de cualquier mente algo pensante, cómplices del mismo delito al sufragar la misma intervención en otra comunidad autónoma y al realizar el posterior seguimiento médico a la paciente en sus propios centros. No sé a ustedes pero, a mi particularmente, sí que me parece esta situación un claro ejemplo de otro tipo de desmembramiento nacional, una muestra evidente de que hay, aplicando criterios médicos al historial clínico nacional, estados de excepción intra y extra-uterinos.

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