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Etiquetas:   Reportaje   -   Sección:   Revista-arte

La rebelión dadaísta

María Calet
Redacción
viernes, 2 de marzo de 2007, 00:25 h (CET)
La primera guerra mundial causó una terrible conmoción entre los artistas de la vanguardia y tuvo sus efectos. En 1916 surge en Zurich, donde se juntaban un grupo de intelectuales y artistas, el dadaísmo, un movimiento de protesta.

El termino Dadá (balbuceo de niño), aparece cuando abren el diccionario y juegan al azar, días después, escriben que esta palabra no significa nada, pero en cada lengua significa una cosa. Este grupo niega el papel de la cultura y del arte, casi negándose a ellos mismo, (tratan de no dejar huella en la obra), no quieren saber nada del mundo que los rodea ni de cualquier otra cosa, se convierte en un acto de rebeldía contra todo método racional y el sentido común. Querían rechazar todos los valores sociales del momento, así pues recorrían con frecuencia a la utilización de métodos artísticos y también literarios, deliberadamente incomprensibles que se apoyaban en lo irracional. Surgieron y exploraron numerosas posibilidades artísticas como el collage, el fotocollage o el fotomontaje, y la idea de acción va a estar siempre unida con el azar y el juego. El dadaísmo no fue un estilo, así pues no implicaba una sola manera de ver y comprender la pintura o la escultura, hizo posible que la vanguardia llevara al limite todas sus posibilidades, y cada artista eligiera su modo de expresarse, añadiendo el toque personal de la sorpresa, el insulto, el humor, lo absurdo y lo irracional, con la idea del pensamiento romántico.
Marcel Duchamp, uno de los artistas que intervino en el dadaísmo, pero que se mantuvo en contacto con todos los estilos de la vanguardia, experimento con objetos de la industria. Ya en 1913 hace Rueda de bicicleta, una rueda con una horquilla pintada sobre un taburete barnizado.
Se dedicaba a los ready-mades, se trataba de unos objetos de uso común y fabricados en masa, se sacaban de su contexto habitual y el artista los elevaba a obras de arte de manera sublime, o simplemente podía escoger un elemento ya fabricado como se había citado anteriormente y firmarlo.
La obra más destacada la presentó hace noventa años, fue uno de los elementos artísticos más representativos del Dadá, La fuente, resulta ser un urinario de lo más sencillo puesto del revés para que se apoyara en el pedestal por la parte plana, ya había sido fabricado en serie y la mano del artista no ha tenido nada que ver con el, lo presenta en la Sociedad de Artistas Independientes, para que fuera expuesto en la muestra neoyorquina, no lo firmó con su verdadero nombre, sino son el de Richard Mutt de Filadelfia. Lo convirtió en una pieza artística, sin lugar a duda, Duchamp pretendía provocar al espectador y hacer que no lo vieran como un simple objeto de cuarto de baño, sino que identificaran algo más, como pudiera ser el material, las formas o el color de este, exaltando su belleza.
Fue este uno de los gestos más radicales, influyó en otros estilos como en el surrealismo o el Pop art. Y en otros artistas como Piero Manzoni que exprimió el concepto de ready-mades opero no con objetos industriales sino con elementos de desecho, como en Mierda de artista, de1961, enlató y etiquetó sus propias heces, obtuvo criticas y fue una provocación igual que lo fue en su momento La fuente de Duchamp.

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