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Etiquetas:   EXPOSICIÓN   -   Sección:   Revista-arte

M.C.Escher y el mundo imaginario de la realidad

Ángel M. Castillo de las Peñas
Redacción
viernes, 2 de marzo de 2007, 00:05 h (CET)
Cuando muchos de nosotros intentamos reconocer una obra de arte, automáticamente nuestra mente nos conduce al artista que perpetra esa obra. El caso de Maurits Cornelis Escher, se distancia de esta afirmación. Sus trabajos han sido portada de numerosas publicaciones, campañas publicitarias y han sido objeto de alabanza por otros artistas, científicos y matemáticos. Pero, ¿quién viendo algunos de sus dibujos como Arriba y abajo o Manos dibujando, dirigen rápidamente la autoría hacia este afamado y a su vez desconocido autor?

La Fundación Canal expone la obra de Escher bajo el título "El arte de lo imposible". Imposible porque muchos de sus trabajos nos llevan a un mundo imaginario en el que las distintas perspectivas de las formas que nos presenta, dependen del cristal con el que el espectador mire. Se puede observar una escalera por la que una figura andante desciende, pero si retorcemos la mirada, esa misma figura parece que esté subiendo. El juego de las formas, el espacio elevado al infinito, la metamorfosis creada entre la superficie plana y el espacio tridimensional, son algunas de las claves para entender lo que este autor quería extrapolar en sus obras, un juego que intentó explotar al máximo y del que creó su personal forma de ver el mundo, plasmándolo así en sus litografías, grabados y dibujos.

El legado que Escher nos ha dejado tiene una interrelación siempre entre dos aspectos opuestos; la mezcla del blanco y el negro, la fusión de la noche y el día, el cielo y el mar, y lo que define su obra: la realidad y lo imposible, lo imaginario. Resulta complicado conocer que es lo que este holandés considera realidad, qué es lo que se aleja del mundo imaginario, o quizás pretende hacernos ver que la realidad no está tan alejada de la ficción y que no hay un límite exacto que separe ambos mundos. ¿El arte de lo imposible o lo imposible que es transmitir y plasmar lo que Escher creó?

La complejidad de sus obras fue creciendo con el transcuso de los años. Así se hace ver en la exposición en la que, a lo largo de nueve salas, las muestras van desde sus grabados más simples, pasando por los paisajes del Mediterráneo, hasta evolucionar a los dibujos más complejos, los juegos tridimensionales y matemáticos, la búsqueda del infinito en el plano y las arquitecturas de imposible ejecución.

El espectador no sólo puede fundir su mirada y su imaginación en las obras que la Fundación expone, sino que el espacio creado en la sala se simbiotiza con lo que Escher creó en el papel. En una de las salas hay una animación en la que el juego de luces y sonido se mezcla con el público y las arquitecturas imposibles que antes eran plasmadas en papel, ahora son parte de la realidad. El mundo escheriano traspasa esa delgada línea entre lo inverosímil y lo real y se hace tangible en la realidad. El espectador no sólo puede trasladarse al imaginario a través de sus obras, sino que en esta sala puede deleitarse observando la arquitectura que el autor creó.

Escher, maestro de la búsqueda de espacios inventados, creó un nuevo mundo artístico que fue y sigue siendo un arte personal del que no sólo consiguió la belleza en cada uno de sus trabajos, sino que además, consiguió una retroalimentación entre sus obras y el espectador, un juego que invita a pensar, a recapacitar y a ver más allá de nuestros propios ojos.¿El arte de lo imposible?

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