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El tío Calambres en Castelló

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 26 de febrero de 2007, 11:16 h (CET)
Los lectores más jóvenes quizás no sepan quien es Luis Aguilé, el cantante que entonaba el “Tío Calambres” entre otros temas. Hacía tiempo que no sabía nada de él, aunque más de una vez lo he encontrado paseando por el Perelló, una playa cercana a Valencia. Ahora, de repente y como salido del túnel del tiempo, el cantante argentino ha vuelto a la palestra y con él todo aquel mundo de frikis que poblaban las pantallas de nuestros televisores, todavía en blanco y negro, de los primeros años 60. El culpable de este renacer de la canción casposa ha sido el Sr. Fabra, Presidente de la Diputación de Castellón desde hace años.

Si uno visita la galería de retratos de la citada Diputación encuentra varios Fabra colgando de sus paredes. Desde tiempos del caciquismo siempre ha habido un Fabra en la política castellonense. Tal vez por ello el sentido de propiedad del puesto está muy arraigado en el actual Presidente. Si sus ancestros ya se sentaban en el sillón presidencial es lógico pensar que todo lo que se refiere a la Diputación puede ser gestionado como si se tratara de sus bienes personales.

Este Fabra siempre con sus gafas oscuras, por un accidente que sufrió de niño en un ojo, tiene un cierto aire corleoniano y, más de una vez, sus prácticas políticas se acercan a algunas de las películas de padrinos y similares. En los últimos meses sus paseos camino de los juzgados se han hecho habituales. Primero fueron sus líos con uno de sus socios en una empresa de insecticidas donde, presuntamente, aprovechó su amistad con Aznar desde que éste líder mundial veraneaba en Oropesa para obtener los permisos de manera no muy ortodoxa. Y también está imputado por presunto fraude fiscal ya que al parecer ese lema de que “Hacienda somos todos” no va con él. Y qué dice el Partido Popular a todo esto, pues nada, aquí no ha pasado nada, han olvidado ese código ético que han convertido en papel mojado, y en las próximas elecciones volverán a presentarlo para que vuelva a presidir la Diputación. El President Camps parece ser que ya tiene bastante con el frente que le ha abierto Zaplana y no da abasto para tanto fuego amigo.

Ahora este señor se ha gastado 9.869 euros para comprarle al cantante 3.000 ejemplares de su último CD en el que Luis Aguilé insiste una y otra vez en el estribillo que dice “nadie me quita mis vaciones en Castellón” mientras muchos castellonenses ya están pensando empadronarse en Teruel con la cara roja de vergüenza. El millón y medio largo de las antiguas pesetas gastado en la compra del CD ha salido de las arcas públicas con la circunstancia agravante de que sirve para promocionar a Marina d’Or, una entidad privada. Otra vez utilizando el dinero público para la promoción de los amiguetes. No sé que dirán el resto de hosteleros de la provincia pero yo estaría muy enfadado viendo como mis impuestos sirven para promocionar a la competencia. Y otro motivo para que el Sr. Fabra vuelva a los juzgados por presunta malversación de fondos públicos.

Estos chicos del PP en el momento en que pierden la gomina les asoma la caspa cultural que atesoran. Añorantes de aquellos días del blanco y negro en los televisores y el gris en los uniformes de los guardias no han tenido mejor idea que contratar al cantante de las corbatas hasta la rodilla para promocionar una parte de nuestra tierra. Durante años, hasta que lo destrozaron urbanísticamente, pasé mis veranos en Peníscola. Hoy una vez escuchada la canción me perdería mis vacaciones por no encontrar en sus playas al viejo tío calambres.

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