Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La parte por el todo   -   Sección:   Opinión

Fugit irreparabile tempus

Óscar Arce Ruiz
Óscar Arce
domingo, 25 de febrero de 2007, 05:07 h (CET)
El problema del consumo de drogas y alcohol ha se ha dirigido al terreno de la neurología. Esta semana se ha podido leer que se ha demostrado la relación entre el consumo por parte de adolescentes menores de catorce años y la probabilidad de desarrollar una adicción a esas sustancias a lo largo de la vida.

En concreto, he podido leer que los adolescentes que consumen regularmente drogas o alcohol en edades tan tempranas, tienen casi el doble de posibilidades de padecer una adicción a estas sustancias que quienes no las consumen a esas edades.

No sólo eso. Además, los efectos del abuso se evidencian también en la pérdida de memoria a corto plazo, la incapacidad para centrar la atención y en el retraso en la maduración del cerebro.

Ajenos a las consecuencias de su conducta sobre el futuro, no es extraño que quienes pueden elegir entre una vida de placer o la vida real se decanten por la primera. Entre ello y la incapacidad para sentir el peligro derivado de sus actos se han creado unas vidas guiadas por la banalización de la locución latina ‘carpe diem’.

Porque aprovechar, lo que se dice aprovechar el día, puede hacerse de muy distintas maneras. Platón dijo que hay muchas formas de hacer el mal y una sola de hacer el bien. Yo -aunque tentado de hacerlo- no quisiera ser tan taxativo, y me limitaré a decir que creo que la utilización en este caso del ‘carpe diem’ famoso sirve más a un libertinaje que a un uso de la libertad, en contraste con aquello que nos dijeron que nunca confundiésemos.

Digamos también que vivir cada momento como si fuese el último, es una muestra de egoísmo absoluto: para que alguien pueda vivir al límite también han de existir quienes mantengan el armazón social firme para evitar que todo se venga abajo.

Lo nocivo de esta manera de entender la vida es que obliga a seguir, hasta la última consecuencia. Si no, si se decide reingresar en el devenir habitual de los acontecimientos, se hará sin duda en inferioridad de capacidades con respecto al resto de personas.

Por eso no puede saberse nunca cómo ni cuándo detener el proceso de vivir aprovechando al límite cada minuto, ni adónde o de qué manera puede llevarte la inercia. Es entonces cuando la corriente sobrepasa la voluntad de quien la sufre.

Es necesario que los componentes de la educación de los jóvenes (no solamente las escuelas) acompañen a estos en el camino por descubrir que, hasta que se demuestre lo contrario, sólo se vive una vez. Y sería interesante que les hiciésemos notar que en esa sentencia no tiene tanto peso el ‘haz todo lo que puedas’ como el ‘algunas cosas de las que haces te persiguen durante toda la vida y el tiempo para pensarlo mejor es siempre ayer'.

Quizás así daríamos más valor a hacer cada cosa a su tiempo que a querer hacerlo todo antes de que acabe el día.

Noticias relacionadas

El buen pastor

Una persona si no es guiada por el Buen Pastor está expuesta a ser absorbida por un extremismo ideológico

Puigdemont no cede

La carta de Puigdemont a Rajoy es más de lo mismo

Puigdemont ignora el ultimátum del Gobierno

¿A qué viene este plazo extra, hasta el jueves? y ¿a qué se refiere Soraya Sáez con sus últimas declaraciones sobre la aplicación de la norma máxima?

702218-3

El apoyo de relevantes intelectuales a la causa independentista ha sido una de las cuestiones que han salido a la palestra

San Isidro, la gallina y Puigdemont

“San Isidro Labrador, pájaro que nunca anida, no le pegues más al niño, que ya ha aparecido el peine”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris