Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   A pie de calle  

Carrión

Paco Milla
Paco Milla
sábado, 24 de febrero de 2007, 10:41 h (CET)
Mi familia no lo sabe... pero yo sí. Tampoco lo pienso contar…¿para que?, pero aquel día y a aquella maldita hora, yo, pude, muy fácilmente convertirme en el asesino de todos ellos.

Después de viajar 8 horas, ya no solo controlando mis movimientos, emociones, cansancios, etc, sino intentando adivinar las intenciones o fallos de los demás… me encontré en la “rotonda de” Carrión.

Por algún motivo, cuando me salí de la dirección que traía y un ceda el paso me aconsejó detenerme, me fijé en un coche blanco que venia de Ciudad Real… aun no consigo entender el motivo por el que, a pesar de que llevaba puesta su intermitencia derecha algo en mi cerebro me dijo… ¡espera…espera… no te fíes!.

Mi mente durante décimas de segundo se fue a Grado, en la lejana Asturias donde un día, me dijo un camionero amigo… “nunca te fíes de un coche que lleva puesta una intermitencia, porque hay gente que no es consciente de ello.

Por desconocido motivo esperé y esperé…pero sin duda alguna, el fallo fue mió… solo estaba pendiente de aquel coche, que me aparecía por la derecha…jamás y en ningún momento, mis ojos fueron hacia la izquierda, la dirección de la que yo había venido, antes de salirme en la rotonda. Cuando el coche blanco salió de la vía principal y yo me disponía a pisar el gas, un enorme camión proveniente de la dirección olvidada por mi, me acarició los faros a una enorme velocidad, haciendo que mi columna vertebral, quedara “ipso facto” congelada.

Después de tomarme dos segundos para analizar la situación.Yo, que me creía el experto mas experto, 25 años conduciendo, 23 años por carreteras asturianas ( las mas complicadas del país (donde realmente se hacen buenos conductores), yo, había cometido un error infantil. Ignoré, que por donde yo había venido, circulaban vehículos.

Me bajé del coche y me puse a pasear con las manos en la cabeza, allí no había peligro, estaba en el ceda el paso, pero lo necesitaba, necesitaba bajarme y tocar suelo. Mi familia y yo acabábamos de nacer sin ningún tipo de duda. Me imaginaba el camión, arroyándonos y matándonos a los cuatro. A Gervasio, un chaval del pueblo, ya le pasó. Fue cuestión de décimas de segundo… como siempre.

Yo lo sé, mi familia no… pero aquella semana santa del … cuando estaba viendo las procesiones de mi pueblo, mi mente estaba mas en la rotonda, en la rotonda de Carrión y llegue a una conclusión: Evitala, evítala…no luches con ella, a lo largo de mi vida, he aprendido que hay sitios malditos o llámalo como quieras… donde la muerte habita, o al menos hace frecuentes visitas. Esa rotonda es uno de ellos. Evita la rotonda de Carrión. Jamás sentí, en ningún lugar las sensaciones que percibí allí. No lo olvides. Evítala.

Noticias relacionadas

Recuerda: Nada nos pertenece, todo es prestado

​La naturaleza en su conjunto y la humanidad misma, viven en el día con día los embates de la voracidad

​Bruselas tensa las relaciones con Trump, apoyando dialogar con Maduro

Las dudas y la debilidad de la UE condicionan un apoyo explícito a Guaidó, el único presidente legítimo de Venezuela

​La sonrisa de Casado

Los que no quieren que gane la derecha que no se queden en casa o voten en blanco

​Los actos oficiales de inauguraciones prohibidos a partir de marzo

La convocatoria de elecciones pone en marcha la normativa de la campaña

​Vuelve el debate del aborto

Josefa Romo Galito
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris