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¿Quién necesita esta guerra de las tarifas?

Igor Tomberg
Redacción
viernes, 23 de febrero de 2007, 14:09 h (CET)
A principios de febrero el Ministerio de Economía de Bielorrusia hizo pública la disposición sobre el aumento de las tarifas por el tránsito de petróleo por los oleoductos maestros que atraviesan el territorio de la república. La situación de ahora es tal que toda declaración de Minsk sobre su intención de establecer recargos por transporte de petróleo coadyuva a la materialización práctica de la idea de Moscú para construir una tubería de desvío para el transporte de petróleo para la exportación. Pero, ¿vale la pena iniciar esta empresa tan costosa?

El tránsito de petróleo ruso en dirección a los consumidores europeos encarecerá en un tercio por término medio. Así, por ejemplo, desde el 15 de febrero de 2007 la tarifa para “Gomeltransneft Druzhba” de los servicios de tránsito de petróleo en el trayecto Unecha-Mozir-Adamova zastava (en dirección a Polonia – Alemania) ha aumentado en el 34,6%, o sea, hasta 3,5 dólares (sin IVA) por bombear una tonelada a la distancia de 100 kilómetros. En el trayecto Unecha-Mozir-Brodi (en dirección a Hungría, Eslovaquia, la República Checa y Ucrania) en el 31,6%: hasta 1,5 dólares. La dirección báltica, que actualmente no funciona debido a los trabajos de reparación en el trayecto ruso del oleoducto “Amistad” que va hacia Lituania, después de entrar en funcionamiento les va a costar a los petroleros rusos cerca de 3 dólares por el bombeo del trayecto que va a través de Unecha y Novopolotsk hasta los terminales Mazeikiu nafta y Ventspils nafta.

Según se hace constar en los documentos del Ministerio de Economía de Bielorrusia, estas tarifas se basan en el promedio de tarifa específica de transportación de petróleo según el sistema de la SA “AK Transneft” por el territorio de la Federación de Rusia: 0,6 dólares por una tonelada a la distancia de 100 km.

Señalan en el ministerio que la decisión de aumentar las tarifas se tomó para compensar los gastos de bombeo de petróleo que han aumentado debido a la subida de los precios de los recursos energéticos. Las tarifas para bombeo de petróleo ruso que va de tránsito a través del territorio de Bielorrusia habían sido establecidas desde el 1 de enero de 1996 y hasta ahora no se han revisado.

Al decir del director de la empresa “Transneft”, de momento la empresa no ha recibido de sus colegas bielorrusos notificación alguna sobre el aumento de tarifas. Lo cual no le ha impedido, sin embargo, al director de la empresa, Semion Vainstok, anunciar que la empresa ha decidido construir un nuevo ramal del oleoducto con una capacidad de 50 millones de toneladas anuales a cierta distancia de la frontera con Bielorrusia, a través de Velikie Luki y hacia Primorsk. “Hemos tomado la decisión de desarrollar el sistema de tubería del Báltico que vaya por la ruta desde Unecha (frontera con Bielorrusia) hasta el puerto de Primorsk” -, dijo.

Se trata de aumentar la capacidad del terminal petrolero hasta 50 millones de toneladas de petróleo. “Es ciertamente caro, muy caro” -, admite Vainstok. La extensión total del nuevo trayecto del oleoducto debe tener mil kilómetros, y el costo aproximado del proyecto ascenderá a 2 mil 500 millones de dólares.

Las constantes declaraciones de Minsk sobre recargos por el tránsito de petróleo y gas por el territorio del país hacen cada vez más factible la posibilidad de construir una tubería para desviar Bielorrusia. De manera que la “Transneft” parece estar dispuesta a cumplir el encargo de Vladimir Putin sobre el que éste habló en su rueda de prensa el pasado 1 de febrero, disminuyendo el riesgo de tránsito en la exportación de petróleo ruso, que parte del régimen de Alexander Lukashenko. Aunque por empezar no estaría de más evaluar este riesgo.

En cuanto a las pérdidas financieras que supone el aumento del costo de tránsito, no es difícil calcularlas. Según dice el portavoz del Ministerio de Economía de Bielorrusia, el precio medio del transporte de petróleo ruso por el territorio de esta república será de 0,6 dólares la tonelada por 100 km contra el precio anterior de 0,41 dólares la tonelada. En los países contiguos la tarifa es más alta. En Polonia, por ejemplo, la tarifa de tránsito de petróleo en dirección a Alemania es de 0,9 dólares la tonelada por 100 km, y en Ucrania, en dirección a Hungría y Eslovaquia, 0.89 dólares. La tarifa de bombeo de petróleo de Kazajstán por el territorio de Rusia es de 0,73 dólares la tonelada por 100 km.

A través de Bielorrusia se transportan todos los años hasta 80 millones de toneladas de petróleo ruso. Mientras que hasta ahora los petroleros rusos pagaban por el tránsito a través de Bielorrusia aproximadamente 166 millones de dólares al año, ahora van a pagar 224 millones de dólares.

Todas esas iniciativas difícilmente van a cambiar sustancialmente la rentabilidad de la exportación para los petroleros. Dados los actuales precios del petróleo, los gastos adicionales serán probablemente insignificantes, aunque no todos puedan estar interesados en transportar petróleo por mar en vez de hacerlo por el oleoducto “Amistad”. Los precios del combustible para los consumidores europeos tampoco subirán. Hasta los precios subidos del tránsito por Bielorrusia serán más bajos que en los países vecinos. Se trata de un normal proceso comercial de corrección de precios hasta un nivel medio.

Surge el interrogante de si un acontecimiento tan común y corriente, que difícilmente merecería mención alguna sino en ediciones especiales, vale la pena para iniciar una obra costosa a fin de construir otro oleoducto igual. Lo que el presidente Vladimir Putin hizo es plantear el objetivo de disminuir los riesgos de tránsito en la exportación de hidrocarburos. Pero ya antes asignó la misión de asegurar la exportación del 30% de los combustibles en dirección Este. De ahí que se tendrá que aumentar la extracción de hidrocarburos en las zonas Este de Rusia y construir un sistema de tuberías. Ello supone sumas enormes que quizás merezcan ser gastadas en crear un mercado alternativo. En tal caso el problema de los países de tránsito podrá ser resuelto.

Pero malgastar enormes sumas por causa de fricciones políticas con Bielorrusia que se siente compungida es una decisión de puro carácter corporativo que dista mucho de favorecer los intereses nacionales. Máxime que ya ahora, al decir del ya mencionado Vaintok, en la dirección Oeste se observa cierta abundancia en oleoductos, mientras que en la dirección Este estas instalaciones faltan en absoluto. Cuando aparezcan podrá faltar petróleo para llenarlas. En tal caso se tendrá que utilizar petróleo de Siberia Occidental. Hoy día se trata de cambiar de política de suministros de petróleo y gas a los mercados exteriores por que si no, todos los “vectores orientales” de petróleo y gas, de los que gustan de escribir los periodistas, no dejarán de ser conversaciones ociosas.

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Igor Tomberg, Máster en Economía, científico del Instituto de Economía adjunto a la Academia de Ciencias de Rusia, para RIA Novosti.

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