Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Etiquetas:   A un toque   -   Sección:  

Piterman, una lacra para el fútbol

Luciano Sabatini
Luciano Sabatini
martes, 20 de febrero de 2007, 00:36 h (CET)
Dmitry Piterman era en sus tiempos mozos un atleta ucraniano de nacimiento, y estadounidense de adopción, cuya especialidad era el triple salto. En 1992 llegó a Santander para ultimar su preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona como atleta norteamericano, momento en el que conoció a Chuchi Cos. Ahí se germinó el proyecto del déspota deportivo que es hoy. Tomó la decisión de no participar en los Juegos y dedicarse a otros menesteres; así pasó de saltador, de distancias, a salteador, de equipos de fútbol.

Su pasado no es demasiado claro. Su fortuna dice provenir de los negocios inmobiliarios en su Odessa natal (que no dice nada bueno a su favor), e incluso las malas lenguas dicen que su fortuna proviene del patrimonio de su mujer, de una familia dominante en su país. Fuera como fuese el “terminador ucraniano”, como se le conoce, utilizó esa fortuna para adentrarse en el mundo del fútbol, como el niño que juega a los doctores con sus amigas. Así, como si fuera un juego más, ha vilipendiado el sentimiento y el futuro de los clubes por los que ha ido pasando.

Primero fue el Palamós, al que a base de talonario ascendió a 2ª B, luego el Racing de Santander, del que salió empujado por una afición hastiada de él, para recalar en el Alavés. Son innumerables sus tropelías; es el clásico dirigente que pretende inmiscuirse en los temas deportivos elevado a la máxima potencia. Para él los entrenadores son un mero conducto para poder jugar al pcfútbol colocando y moviendo las tácticas y los jugadores de sus equipos. Por eso contrata técnicos de segunda fila que cegados ven en Piterman la oportunidad de dirigir a un primera. Pero eso de dirigir, con Piterman cerca es un eufemismo. Así, cuando alguno le sale rana y se le subleva lo fulmina en el acto. Así fueron los casos de Rafael Monfort, el primer entrenador que tuvo en el Alavés, Ramón Planes, su director deportivo, Juan Carlos Oliva, el desconocido Mario Luna, o hasta su íntimo Chuchi Cos.

Aunque tiene a muchos en su contra, el “show Piterman” continúa. Hay formada una plataforma de socios y simpatizantes del Alavés en su contra, pero él no se amilana y su carácter desafiante y chulesco ante jugadores, prensa y quien se le cruce por delante cada vez se acentúa más.

La última de las locuras en bajo su yugo se ha producido en la tarde del domingo: Fabriciano González, Fabri, “técnico” (y léanse las comillas) del Alavés era destituido a poco más de una hora de que el equipo vitoriano tuviera que enfrentarse al Vecindario en Mendizorroza. Ya que la Federación de Fútbol exige que sea alguien con carné de entrenador quien se siente en el banquillo, y esto es algo que Piterman no tiene ni quiere sacarse, surgía la duda de quien haría el paripé de ocupar el banco junto a los suplentes. Finalmente era el propio Fabri quien accedía a hacerlo, coaccionado por las amenazas de Piterman y por el miedo de perder parte de su jornal correspondiente. O sea, que iba a sentarse en el banquillo un entrenador destituido. ¿Qué potestad iba a tener sobre su equipo alguien despedido? Pues la de siempre, ninguna.

Tal y como fuera que el Alavés goleó al Vecindario 5-1, por una de esas casualidades (sino no se explica), el bueno de Piterman lo piensa mejor y declara tras el partido que no destituye a Fabri, que se lo ha pensado mejor, lo que perdónenme, pero es un disparate digno de los mundos de Yupi, o mejor dicho de Piterman.

Fabri no es más que un títere más, una doña Rogelia que queda ensombrecida por la larga estela de su presidente. Supongo que mientras el ucraniano pueda seguir manejando los hilos cualquier cara con carné de entrenador le vale. Si con personajes con Piterman el fútbol pierde grandeza y profesionalismo, y los jugadores protagonismo, con mindundis como Fabri que se dejan manejar por una salida económica fácil, también.

Si es verdad que Piterman ha hecho fortuna con los negocios inmobiliarios, digo yo, ¿Por qué no se sigue dedicando a ello y deja de jugar a las chapas con nuestro deporte?

Noticias relacionadas

El lado golpista del Frente Guasu

Los seguidores del cura papá Fernando Lugo acusan de golpistas a varios entes, empresas y medios con los cuales siguen vinculados

Telecinco condenada por el Tribunal Supremo por realizar publicidad encubierta

Clemente Ferrer

Empecemos a soñar con Madrid 2020

Los votantes del COI tienen un sentimiento de deuda con la candidatura española

Se acabó la Liga escocesa

Habrá que acostumbrarse a ver como el dueto Madrid-Barcelona, nuevamente, lucha por ganar la próxima Liga, mientras que los demás juegan y pelean por la “otra liga”

¿Cristiano o Messi? Y tú ¿De quién eres?

María Xosé Martínez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris