Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Cine

Etiquetas:   Crítica de cine   -   Sección:   Cine

'Bosque de sombras': la incomunicación abre brechas a base de violencia

Pelayo López
Pelayo López
sábado, 21 de abril de 2007, 09:12 h (CET)
Dado que acabamos de disfrutar ya de las primeras imágenes montadas de la que será ópera prima de nuestro Nacho Vigalondo, sirvan estas palabras para evocar por adelantado el paso que el cabezonense está a punto de dar. De hecho, ambos, nuestro realizador y el director de esta historia, Koldo Serra, están unidos por vínculos convergentes tanto profesionales como personales. En lo que se refiere a la labor de dirección, el debutante, cuya afición por el suspense queda patente en su prolífica y exitosa trayectoria dentro del panorama del cortometraje, sale bien parado. Si bien queda claro que su trabajo es mejorable de cara a futuros proyectos, el salto al vacío que supone este cambio lo ha solventado con corrección y buenas maneras. Son ineludibles las comparaciones con La noche de los girasoles, otro título reciente de otro debutante, Jorge Sánchez Cabezudo, que también puede incluirse en un subgénero calificado como “thriller rural”, si bien la que ahora nos atiende se trata más bien de un “western”, eso sí igualmente rural, cuyo desenlace final nos recuerda inevitablemente a los duelos míticos de los clásicos del género. La música, no en vano, sirve para acentuar en numerosos fragmentos esa convicción.

Dos parejas de ingleses, con la intención de disfrutar de unos días de descanso en una casa de campo, recalan en un pueblo perdido del norte de España a finales de los 70. Sin embargo, el descubrimiento de la excusa que precipita el nudo y desenlace de la trama, una niña encerrada y atrapada entre dos fuegos, agravará el choque de culturas, costumbres y realidades entre la ciudad y el campo, un choque que desencadenará un instinto de violencia desenfrenado y sin remedio. Cualquier espectador ávido de este tipo de cintas, podrá dibujar en el metraje trazos colindantes con títulos míticos como Perros de paja o La matanza de Texas. Se trata en ambos casos, sobre todo, de pinceladas argumentales. Uno de los momentos más brillantes de la película es el comienzo de la misma, una presentación de los personajes, primero de los cuatro forasteros en sus coches –con un aroma estético a las películas de la época en la que se ambienta esta historia- y luego de los cuatro residentes en el bar del pueblo. Al mismo tiempo, este preliminar sirve también para insinuar abiertamente, y sin tapujos, la tensión sexual que descarrilará en una escena que supone el punto de inflexión en el personaje que más evoluciona en la historia.

Lo que no acaba de quedarme clara es la manía que ha sacudido al cine español de hacer producciones en inglés para hacerse con plazas extranjeras, y luego volver al origen doblándolas nuevamente al castellano de manera poco afortunada. La contraprestación a este déficit es la aportación de un reparto internacional con figuras de primer nivel, encabezadas por un Gary Oldman soberbio a quien hace mucho tiempo que no se le veía tan lúcido en la gran pantalla, y de quien ya quisiese para él Viggo Mortensen su chapurreo castellano. Junto a él, en un duelo interpretativo de altura que supone otro de los grandes alicientes de la película, uno de los actores más importantes de nuestra escena presente, Lluís Homar. El tercero en discordia es Paddy Considine, un actor al que hemos visto hace poco en Stoned y que, no sabemos si por la maestría de los anteriores o por sus propias deficiencias, apenas sale a flote. Las parejas de dos de los personajes están interpretadas por Aitana Sánchez Gijón y Virginie Ledoyen, dos actrices cuyos papeles parecen tener únicamente el aliciente de exhibir sus encantadores atributos en una escena tan típica como innecesaria –otras varias secuencias sobran-. Mención especial para el nuevamente tonto del pueblo Andrés Gertrúdix –siempre destacado- y el cameo final de Álex Angulo, así como para la niña, la joven protagonista de la serie Mis adorables vecinos en un papel dramático y difícil completamente diferente.

Un nuevo director se suma a la nómina de promesas por confirmar, y lo hace con este irregular sendero de género que discurre por un bosque de claroscuros presentes y futuros cuyas sombras esperamos no sean demasiado alargadas y dejen pasar la luz en futuros trabajos. Como alicientes esperanzadores, además, su magnífica y bordada disposición de encuadres, y la fuerza expositiva de una paisajes naturales y de unos escenarios con atmósferas creadas que sirven de marco preciso para una historia reminiscente sobre cazadores y presas intercambiables y sobre la incomunicación entre culturas, entre idiomas, entre lo urbano y lo rural, entre parejas… Algunas circunstancias, interpretadas sin el contexto o fuera de lugar, permiten nuevamente recordarnos que la incomunicación abre brechas a base de violencia.

FICHA TÉCNICA
- Calificación: 1,5
- Director: Koldo Serra.
- Reparto: Gary Oldman, Paddy Considine, Lluís Homar, Aitana Sánchez Gijón y Virginie Ledoyen

Noticias relacionadas

It: Mete en una cocktelera y tendrás "eso"

Crítica de la película It

Muere a los 91 años Jerry Lewis, leyenda de la comedia

El último adiós de los artistas al gran Jerry Lewis

Antonio Banderas, Premio Nacional de Cinematografía 2017

"El regreso a España se va a producir"

La nueva aventura de 'Piratas del Caribe' y la comedia 'Me case con un boludo', estrenos de cine de este viernes

Bertrand Tavernier lleva este viernes a las salas de cine 'Voyage à travers le cinéma français' ('Las películas de mi vida')
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris