Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Qué vamos a hacer con nuestra España?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
sábado, 17 de febrero de 2007, 04:06 h (CET)
No salimos de nuestro asombro. Desde que el TC aprobó la recusación del magistrado Perez Tremps no pasa día sin que los periódicos del señor Polanco no lancen feroces diatribas contra el Alto Tribunal, cuestionando su independencia y arguyendo los efectos demoledores que, para el propio tribunal, pueda tener la citada medida. Si no fuera porque ya sabemos que el Gobierno y los nacionalistas catalanes luchan, codo a codo, para intentar impedir que su “joya de la corona” o sea el Estatut se les pueda deshacer en las manos – por ello, no dudan en poner en el asador todos los trucos, legítimos y menos legítimos, para impedir que el recurso de inconstitucionalidad que pesa sobre él pueda progresar–; podríamos pensar que la gente se está volviendo loca.

Vamos por partes. Ahora resulta que la presidenta del Alto Tribunal, doña María Emilia Casas se lamenta de haber permitido que se tramitara la mentada recusación y la critica. Sin embargo, cuando el PP presento una recusación contra ella porque su marido, el señor Jesús Leguina, había llevado a cabo estudios similares a los del señor Pérez Tremps, no se lamentó de que los magistrados del sector conservador la apoyasen y contribuyeran a rechazarla. O sea, que en el caso que la favoreció los jueces que la apoyaron actuaron conforme a derecho y en el que aceptaron la recusación de su compañero Pérez Tremps, porque a ella no le interesaba que lo recusaran, obraron mal, ¡vaya que sea! Señora mía, sea usted consecuente, porque, si no me equivoco, lo que usted viene a decir es que en el segundo supuesto los magistrados conservadores prevaricaron y en el primero no.

Ahora resulta que los votos particulares (que son los que les interesan al Gobierno y a los nacionalistas) parecen ser los acertados y los argumentos de los seis magistrados restantes, según se ve, carecen de soporte jurídico porque, según la señora Presidenta, constituyen una “innegable mutación”; hay una diferencia bastante notable creo yo: en el primer caso no era la propia magistrada la que confeccionó el informe, sino su marido; en cambió, en el caso de Pérez Tremp, si era el autor del informe.Por otra parte, resulta extraño que se extrañe de ello cuando, a través de la historia del TC y del Tribunal Supremo, estas “mutaciones” han estado a la orden del día, y son el signo de que la justicia está viva y no anclada en tiempos de las cruzadas. Cómo si la jurisprudencia no diera saltos de gigante a través de la larga historia de la práctica judicial. Échenle un vistazo, si no, al Derecho Laboral y sabrán lo que vale un peine. Lo que era blanco hace diez años ahora es negro azabache.

El TC no está desprestigiado. Los que desprestigian, en su caso, al Alto Tribunal, son los que se niegan a aceptar sus autos y resoluciones por el simple hecho de que piensan – y así lo manifiestan sin ambages ni pudores– que va en contra de sus propósitos que, en este caso, se concretan en salvar como sea un Estatut catalán que, y de ello estamos todos convencidos, está plagado de inconstitucionalidades y cesiones soberanistas, que nuestro Presidente, el señor Zapatero, tuvo que aceptar y tragar para conseguir el apoyo de los nacionalistas catalanes a fin de mantenerse en el poder. Todo lo demás son fuegos artificiales, meras ficciones jurídicas para vestir el engendro, jugadas políticas de la más baja estofa, encaminadas a dorar la píldora a una ciudadanía, adormilada por la bonanza económica, que se deja embaucar sin oponer resistencia como si estuviera permanentemente drogada.

Pero no acaban aquí las desgracias que azotan nuestra patria. Prepárense, amigos, a ver en la calle al señor De Juana Chaos. Un señor condenado a cerca de tres mil años está a punto de salir en libertad y, todo ello, porque se ha beneficiado de todas las prebendas y descuentos que la ley tiene previstos para los criminales que se arrepienten de sus delitos y están dispuestos a rectificar sus pasados errores. En este caso: nada de arrepentimiento, nada de intenciones de rectificar su trayectoria, nada de intentos de integrarse en la sociedad. No se extrañen ustedes de que cualquier día lo puedan ustedes ver de nuevo en sus labores habituales de terrorista o, quién sabe, ocupando un cargo político en el Parlamento Vasco, para que los familiares de las veinticinco víctimas de su insanía lo vean triunfar mientras ellos tienen que tascar el freno de la ira yde la impotencia, y gritar contra este tipo de justicia, creada por los hombres, que permite que formalidades legales hagan posible tamaña barbaridad, a todas luces injusta.

Me temo que, si Dios no lo remedia, vamos a tener que presenciar como nuestro país se va disolviendo en este marasmo de despropositos al que nos viene arrastrando el Partido Socialista con toda su corte de seguidores que, queriendolo o no, nos conducen a su paraiso soñado: una España convertida, por arte del señor Zapatero, en una Cuba fidelcastrina. Por si acaso no olviden ensayar el “guaguancó”.

Noticias relacionadas

¿Inmigración sin filtros? La criminalidad se instala en España

“La inmigración ilegal es la crisis de nuestro país. Es una puerta abierta para las drogas, criminales y terroristas potenciales para entrar en nuestro país. Se está agotando nuestra economía, añadiendo los costes de nuestra justicia, la salud y los sistemas educativos.” Timothy Murphy

¡Casualidades…des……des………des!, con eco

El Destino no está siendo especialmente amable

Cerdos y tirantes

Decía Pablo Iglesias en algun reunión con sus amiguetes de la kale borroka que había que “cazar fachas”

Carles Riera, sin foto en el cartel

Perfiles

¿Será Erdogan el nuevo Saladino de Jerusalén?

¿Peligra la vida de Erdogan?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris