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Ser o no ser
Daniel Sanabria
Esa es la cuestión, decía Hamlet. Antes no lo era, pero ahora sí lo es, y por eso hizo un desafortunado desplante a su entrenador, compañeros y afición el domingo en el Camp Nou negándose a salir en el minuto 85. Samuel Eto´o ya ha viajado a la Galaxia. No en la blanca nave que le hubiera gustado desde el principio, pero sí en la nave rival.
Eto´o es el último galáctico de la Era Florentino, y el único que no se ha vestido de corto con el Real Madrid. Desplantes y malas conductas como la del camerunés son los que minaron el vestuario del Madrid campeón de Liga y Champions. Eto´o dio el domingo el segundo paso para que el vestuario del Barça termine igual. El primero lo dio Ronaldinho, alargando más que nadie sus cuadrantes en las vacaciones de Navidad.
Es el impuesto añadido que tiene que pagar un club que colecciona jugadores de videojuego. Florentino empezó a coleccionarlos y al principio le salió bien. Triunfaron en España y en Europa y se creyeron con derecho a hacer la guerra cada uno por su lado. Y ya sabemos todos cómo terminó el rosario.
Los jugadores del Barcelona también se han subido a la Galaxia: una Champions, dos Ligas, y camino de la tercera. Y también están adquiriendo los hábitos del eterno rival, que consisten básicamente en hacer cada uno lo que quiere y desobedecer las órdenes del entrenador y del régimen interno del club.
En Navidad fue Ronaldinho, ahora ha sido Eto´o, y si continúa la racha, Laporta y Rijkaard podrían caer en el error de Florentino. De momento, vamos a repartir justicia, y el veredicto dice que el culpable esta vez es Eto´o, por no cumplir con sus obligaciones y hacer el trabajo por el que le pagan. ¿Qué pasaría si un camarero se negara a recoger las dos últimas mesas de la noche? Es la diferencia entre ser galáctico o no serlo.
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