Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

La barbarie de la eutanasia

Jesús Domingo Martínez
Redacción
lunes, 12 de febrero de 2007, 11:21 h (CET)
Hace unos meses se hizo pública, en Inglaterra, la intención de aplicar la eutanasia a bebés nacidos con malformaciones. El Colegio de Ginecólogos de Reino Unido pidió a un consejo privado de bioética, que estudiara la aplicación de la eutanasia a recién nacidos que presentaran signos de minusvalías. Según alegaba el Colegio de Ginecólogos británicos, la eutanasia ahorraría el recurso al aborto.

Si la sola idea repugna a quien tenga con un mínimo de humanidad, ¿cómo no va a escandalizar- o debiera escandalizar- a un cristiano? La vida humana es sagrada.

En nuestra época de cinismo, se ha hecho imprescindible proclamar lo obvio. Es necesario que filósofos, teólogos, juristas y científicos se atrevan a llamar a las cosas por su nombre y afirmen con claridad que la eutanasia supone la legalización del asesinato, así como la corrupción de la noble función médica de sanar. Otra cosa es evitar el encarnizamiento terapéutico, otro abuso.

Cuando el Gobierno, dice que no regulará la eutanasia porque “no lo demanda la mayoría de los ciudadanos”, ¿no estará incitando al debate y a tener una excusa para aprobarla?

Éstas- también otras- son las consecuencias derivadas de la cultura de la muerte: por interés de ahorrar esfuerzos y dinero, los recién nacidos y los ancianos pueden ser reducidos a la categoría de objetos de libre disposición.

Noticias relacionadas

Alborotos en los estadios

Las personas deben ser recreadas de malas a buenas

Todos mienten

“No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy” Abraham Lincoln

¿Es usted uno que se extenúa trabajando gratis para Hacienda?

Muchos ciudadanos caen en la gran trampa preparada por la Hacienda Pública para convertir su trabajo del ciudadano en un medio fácil para llenar las arcas estatales

Indigestemos a la maquinaria neoliberalista capitalista

La irracional necesidad de acaparamiento nos sumerge en una carrera agotadora sin sentido”

Sin miedo a nada

“No hay mayor bienestar que gozar de un sano equilibrio interno, que me facilite poder dormir con entereza y despertarme con quietud”.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris