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Opinión
Etiquetas:   La tronera  

Irati Aranzábal: La supervisora

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
lunes, 12 de febrero de 2007, 10:37 h (CET)
De pena, de vergüenza y de escándalo. ¿Cómo puede ser que De Juana sea el principal protagonista del primer pleno anual en el parlamento vasco? De nuevo se dedican a incordiar los componentes del tripartido, en vez de intentar resolver los muchos problemas por los que atraviesa la sociedad vasca, miedo incluido. Se suele decir que Dios los cría y ellos se juntan, pero en este caso con nuevo ‘animus jodiendi’.

¿Qué es eso de que se oponen a “la construcción de imputaciones para evitar la excarcelación” de Chaos? Las imputaciones sobre el asesino encarcelado no se han construido ni se han restaurado. Son el resultado de diversas amenazas hacia numerosas personas en sus artículos publicados en GARA. Eso de jugar con los vocablos se ha convertido en una especialidad de los nacionalismos periféricos, cada vez más encerrados en si mismos, con menos presencia nacional, acomplejados por su pasado y desorientados en su futuro. Y cortos, muy cortos, en sus planteamientos; aunque si periodistas, críticos y analistas seguimos incidiendo en ello, van a pensar que son portadores de la razón, cuando en realidad son los auténticos mulos cargadores de la sinrazón y del esperpento. Nunca entenderán que ganando batallas, no siempre se gana la guerra; bien es verdad que su única y permanente batalla es la de la contradicción y la lucha almacenada en ‘saco roto’. Su guerra, el odio y el desprecio al Estado, excepto para pedir.

El ridículo en el parlamento vasco alcanza su máxima expresión cuando comprobamos que hasta la barragana del preso multifuncional supervisa la medida adoptada por los parlamentarios del tripartito. Esta mujer parece querer remedar al ‘Cristo de Santa Teresa’: lo mismo está en la prisión, que en el Hospital haciendo fotos a Chaos o en el parlamento, controlando que nadie se desmadre. Pocas veces se ríe uno con tanta satisfacción ante tamaño ridículo nacionalista. Solo falta el beso entre los componentes del tripartito y de estos con la barragana de De Juana Chaos. De pena, de vergüenza y de escándalo.

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