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Etiquetas:   Con permiso   -   Sección:   Opinión

Zapatero nos quiere controlar

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
miércoles, 7 de febrero de 2007, 21:45 h (CET)
Franco se apropió del himno, la bandera y de otros símbolos de España. Y también del sentimiento de ser español. Para ser español había que pensar como él, incluso ser como él. Como Él, quiero decir. Nadie podía pensar en otra España que no fuese exactamente la de él. La de Él. No había otra manera de ser español que no fuera ser franquista. Se podía ser requeté, falangista o simplemente 'del Movimiento'. Todas ellas eran diferentes maneras de ser franquista y por lo tanto de ser español.

Quiero decir que eran maneras de ser español tal y como Franco lo entendía. Hombre, también podías ser nada, pero desde luego lo que nunca podías ser era “desafecto”, la habías mangado si alguien te calificaba de desafecto. En realidad sólo había una manera de ser buen español: 'Callar y no molestar'. Con eso ya te iban bien las cosas pero además hablar castellano e ir a misa ayudaba bastante. Se quiso que ser español fuera sinónimo de ser franquista. Si empezabas a enredar con estas cosas enseguida terminabas pasándolo mal y si tenías suerte acababas exiliado en Fuerteventura, lo más cerca. Bueno, también podías acabar en Francia. O en Moscú.

Les ruego que no me peguen demasiado fuerte ni me tiren demasiadas piedras, pero este Gobierno de Zapatero se me empieza a parecer demasiado, no sé si el franquismo ha dejado paso al zapaterismo y si Carrero Blanco ha sido sustituido por José Blanco pero me empiezo a asustar, ustedes perdonen. Joé, las broncas que nos echa el gobierno (O el tal José Blanco, qué más da) a los que tenemos la desfachatez de no pensar como ellos. Dentro de poco empezarán a ponernos de cara a la pared.

Me empiezo a sentir demasiado controlado, me empiezo a encontrar demasiadas prohibiciones, demasiado límites, demasiados controles. Me empiezo a poner nervioso, empiezo a ver demasiado reducido mi espacio mínimo de libertad. Jesús, qué empeño en regularlo todo, que insistencia en controlar ámbitos privados de la existencia. Nos dicen si podemos o no podemos comer hamburguesas y qué tipo de hamburguesas resultan demasiado malas para el colesterol; ya hace tiempo que se han empeñado en regular dónde podemos y dónde no podemos fumar; nos amenazan con decirnos cuándo, dónde y cuántos vasitos de buen vino de la Ribera de Duero (¡o sidra!) nos podemos beber; ya empiezan a vendernos que los coches 4X4 no podrán pasar por determinados caminos.... ¡Mecagüen la leche......! ¿Lo próximo que venga será.... no dejarnos salir a la calle sin calcetines de lana? ¿Van a prohibir el marisco porque es muy malo para la gota?

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