Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

La voz de la cordura sonó fuerte y clara

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 5 de febrero de 2007, 22:01 h (CET)
¿Un millón?, ¿Un millón y medio?, ¿Ochocientas mil personas? ¡Qué más da! Una ingente multitud, cientos de miles de personas invadieron el sábado las calles de Madrid, devolviéndoles la vida, por unas horas, a las ochocientas diecisiete víctimas de la barbarie de la banda terrorista ETA. Miles de banderas rojigualdas ondearon agitando sus colores como hacía mucho tiempo que no había ocurrido en este país, donde parece que la gente se avergüenza de ser español y de honrar a nuestra enseña nacional. Cientos de miles de voces se desgañitaron contra la rendición ante los terroristas; contra un diálogo secretista y de concesiones imposibles, del PSOE y el PNV, con los etarras; contra una política nefasta de cesiones ante los nacionalismos excluyentes; contra el conchabamiento de las izquierdas para acabar con España y convertirla en un guiñapo tercermundista.

Hoy la prensa, la de siempre, ha tenido que reconocer palmariamente que fueron multitud los que salieron a la calle. ¿Contra Zapatero? Puede, pero no contra la legalidad vigente, como quieren insinuar los carpetovetónicos cerriles de siempre. No confundan ni quieran confundir a la gente: los que se pasearon civilizadamente por las calles de Madrid no eran golpistas eran gentes de bien, personas decentes, verdaderos patriotas que querían expresar su indignación por la política vacilante, incierta, demagógica y pactista del Gobierno, que es incapaz de luchar contra el terrorismo desde la legalidad, desde la fuerza del Estado de Derecho y desde la firmeza democrática. Hablan de democracia y son los primeros que se rebelan contra ella con sus tics totalitarios; su incapacidad para aceptar las propuestas sensatas que se les han hecho desde la oposición y su obcecación por mantenerse en el poder.

Un bofetón, un solemne y sonrojante bofetón es lo que ha recibido el señor Zapatero en su pétrea mejilla izquierda (me temo que no tiene la derecha, por aquello de su rencor hacia lo que representa) con esta demostración de solidaridad con las víctimas del terrorismo. Aquellos a los que él les ha negado su legítimo derecho a honrar a sus muertos; a pedir la justa reparación por los asesinatos de sus familiares; a los que exigen la aplicación de la Ley para aquellos que delinquieron; fueron los que –acompañados por una multitud que los arropaban en sus justas reivindicaciones y que no querían claudicar ni permitir al Gobierno de la Nación que lo haga –; le han demostrado al Presidente que son muchos más de los que se arrastran por el fango a sus pies para apoyarle; son más de los que la UGT y CCOO consiguieron sacar a la calle en su simulacro de manifestación de apoyo al Gobierno y rechazo al PP. ¡Muchos más!, ¡muchísimos más, sin lugar a comparación!Son las gentes sanas, los verdaderos demócratas que no creen en los totalitarismos que recortan libertades, que imponen trabas y amordazan bocas para que no puedan hablar. Ninguna presencia de progres ni del Gobierno, a Dios gracias.

Como es natural ya han salido los cainitas de siempre, intentando restarles méritos a los manifestantes y buscarle tres pies al gato. Me ha chocado un editorial de un periódico catalán, uno de estos que siempren están situados a favor del viento político; un repugnante panfleto donde se achaca a los familiares de los muertos de ETA intereses mezquinos y egoístas; donde se dice literalmente:”Morir por la paz es, conceptualmente, una de las mayores majaderías que se han instalado en nuestra sociedad” ¡Extraordinaria perla filosófica!, de un progre incapaz de entender que hay valores que están muy por encima del rastrero materialismo del “ande yo caliente”, para elevarse al mundo de las ideas y los sentimientos. Donde iríamos a parar si consintiéramos que –aquellos que sólo entienden el lenguaje de lo material y que basan su máxima aspiración en vegetar con la tripa llena hasta que les llegue, como a los cerdos, su San Martín – nos impusieran su concepción materialista de la vida.

Da lo mismo, los hechos son los hechos y el Gobierno debería darse cuenta de que ha llegado el momento de reflexionar y de rectificar, aceptando la mano que le tiende el señor Rajoy para enmendar los yerros y emprender una política antiterrorista acorde con lo que le demanda la mayoría de la ciudadanía. Curiosa, por cierto, la contramanifestación del obispo de Bilbao, señor Blazquez, curiosa y “oportuna”; daba la sensación de querer hacerle el caldo gordo al Gobierno y ¡a los comunistas! que también asistieron. Repito ¡curiosa mezcla! Claro que apenas fueron media docena ¡pobrecillos!

El día 26 de Enero, en esta misma columna, les pedía que asistieran a la manifestación y los prometía volver a encontrarme con ustedes para congratularnos del éxito. ¡Aquí estoy y les felicito de todo corazón por su masiva asistencia! ¡Enhorabuena!

Noticias relacionadas

Erradicar el virus

“Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo” Autor Desconocid

Dinamitar para perseverar

“Muchísimo cuidado con quién pacta el PSOE, que los que han fusilado nacionalistas en la historia de este país, nos han fusilado a los progresistas también”

Más de 700 artículos

Escribir es un puro disfrute para la mente

Cuando los golpistas hablan de golpe de Estado

“¡Ahí está el detalle! Que no es ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario” Mario Moreno “Cantinflas”

Mayor toma de conciencia

Hay que educar para el respeto. Solo así podremos convivir
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris