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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Hemos mejorado o hemos empeorado? Sírvase usted mismo

Miguel Massanet
Miguel Massanet
domingo, 4 de febrero de 2007, 08:59 h (CET)
Pio Baroja, el gran escritor de la Generación del 98, escribió “la civilización es algo sin consistencia que se resquebraja facilmente”. Sin duda estuvo inspirado en esta brillante idea porque, cincuenta años más tarde de su muerte, continúa en plena vigencia. Si no, díganme ustedes cómo es posible que nuestra nción, hace apenas tres años, era un país más de la Unión Europea, que había conseguido superar sus problemas económicos; entrar, con una nota alta, en la comunidad; tener a la banda terrorista ETA arrinconada contra las cuerdas y a punto de ser desarticulada por completo; gozar del respeto y consideración de todos las naciones de nuestro entorno; superar los problemas internos de importancia; mantener a los nacionalismos controlados y contenidos en sus reivindicaciones y potenciar las Instituciones del Estado dentro de sus respectivas competencias. En definitiva un país desagradable para los delincuentes y amantes de las llamadas libertades a ultranza (actores que chupan de la administración, okupas, intelectuales de cafetín y toda esta especial parentela).

Veamos cuál es la situación actual. Es cierto que,en el aspecto económico, sigue la bonanza debida más a la administración de las rentas del pasado que de sus innovaciones, ya que el actual Gobierno de la Nación, en lo fundamental, se han ceñido a las directrices que, en su día, estableció el señor Rato, excelente ministro de economía. Innovaciones pocas y algunas completamente desacertadas: como el de la OPA de Gas Natural patrocinada por Montilla y desautorizada por la UE.

Pero si dirigimos la mirada crítica hacia el tipo de país en el que nos hemos convertido y lo comparamos con el de hace tres años, seguramente apreciaremos sorprendentes cambios. Juzgue cada cual según su propio criterio.

La unidad de la nación puesta en entredicho por el nuevo Estatut de Catalunya, donde se han hecho concesiones irreversibles de tal índole que la convierten en distinta y privilegiada con respecto al resto de autonomías. Vascos y gallegos amenazan con seguir su estela en el caminio de la desmembración de España. Inmigración indiscriminada e incontrolada.

Por lo que se refiere a la moral y las costumbres, qué les voy a decir: una relajación completa de la dignidad y las buenas maneras, favoreciendo el retorno de las personas al nivel de sus instintos primitivos (a esto los progres le llaman el pleno ejercicio de las libertades) prescindiendo de la familia, la religión, la moral y la ética.Más facilidades para los divorcios, más permisividad en las manifestaciones públicas (botellón, algaradas, gamberradas y vejaciones a las personas) y espectáculos pornográficos y brutales carentes de la más mínima decencia y decoro; la equiparación y ensalzamiento de la homosexualidad por sobre la heterosexualidad; la identificación civil de los matrimonios de homosexuales con los de los heterosexuales ( incluso denominándolos de la misma forma); la posibilidad de que las familias homosexuales adopten niños; la enseñanza dando tumbos y volteretas, con violencia en las aulas y fuera de ellas; más inseguridad en las calles (bandas organizadas aterrorizan a la población); el desprecio absoluto por la religión (especialmente por la católica y los católicos); y la curiosa paradoja de que un estado aconfesional laico apoye, sin embargo, la expansión de la religión islámica, favoreciendo la implantación de mezquitas.

Si echamos una mirada hacia el panorama internacional, tampoco tiene desperdicio: enfrentamiento con los EEUU (retirada antes del término previsto de las tropas de Irak, posicionamiento claro a favor de Palestina, campaña generalizada contra el señor Bush etc); alineamiento con los paises de Hispano America, que han implantado el frente populismo como medio de destruir la propiedad y nacionalizar la industria productiva, avasallando a las empresas españolas instaladas en aquellas naciones (Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador). Cesiones importantes ante Marruecos y Senegal para intentar parar la invasión de las Canarias por los inmigrantes, que luego han sido trasladados a España y repartidos por las autonomías para que se las compusieran como pudieran; soldados españoles esparcidos por medio mundo, incluso en lugares de tanto peligro como Afganistán y el Líbano (superando con creces los máximos que se fijaron en el Parlamento) ¿Recuerdan las protestas cuando se enviaron soldados a Irak para actuar en la retaguardia?, pues ahora los mismos que protestaron hacen mutis por el foro.

En materia de terrorismo la reactivación de la banda terrorista ETA gracias a la tregua que declararon y a la complicidad del Gobierno (que se ha prestado a hacerles el juego en aras a una “paz” utópica). Dos años de negociaciones estériles durante los cuales ETA se ha rearmado (350 pistolas robadas) ha recaudado sus cuotas obligatorias (chantajes a los empresarios vascos) y ha jugado al gato y al ratón con los negociadores socialistas y vascos a los que han toreado como han querido. Para rematar su faena: un atentado con dos muertos y millares de toneladas de escombros. Sin embargo el Presidente ha seguido su política entreguista de “diálogo por la paz” olvidándose de los ochocientos quince cadáveres (más dos) de las víctimas de la banda. Le va en ello la legislatura, por otra parte bastante decepcionante y, por ello, pone toda la carne en el asador. ¿Y la Kale Borroca? ¡Pequeñeces!

¿Se ha resquebrajado o no nuestra civilización? Los habrá que considerarán que no, pero para mí, sin duda, estamos en una situación crítica donde hay partes de España, como Catalunya, en las que existen gobiernos más cercanos, en sus planteamientos, a los extintos regímenes comunistas que a las democracias. Las conclusiones no pueden ser más pesimistas.

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