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El sueño de Florentino
Enrique Salvatierra
“Una vez, hubo un sueño llamado Real Madrid. Sólo podías susurrarlo. A nada que levantabas la voz, se desvanecía, tal era su fragilidad… y ahora, temo que no sobreviva al invierno.”
Quizás la frase con la que comienzo el artículo les recuerde al diálogo de una conocida película, pero he decidido utilizarla ya que, a mi modo de ver, creo que muestra perfectamente la situación que el madridismo está atravesando en estos momentos. Tras varios años gloriosos, o también conocidos como “galácticos”, el Real Madrid ha llegado al final de una de las etapas más mediáticas de su historia.
En el día de ayer se consumaba el traspaso de Ronaldo al Milán por 7,5 millones de euros. Con la marcha del delantero brasileño, se acaba el ciclo galáctico en el Real Madrid, un ciclo que comenzaría con el mandato de Florentino Pérez y la llegada de Figo al club blanco. Anteriormente ya habían ido abandonado el vestuario madridista Figo, Zidane y Beckham, que ya anunció su marcha a los Ángeles Galaxy a finales de este curso.
Por lo tanto, con la marcha del astro brasileño se acaba el sueño que Florentino tenía de un Real Madrid grandioso, en el que jugaran los mejores jugadores del mundo. Ahora se ha dado paso a una etapa de transición y decadencia, en la que el club blanco debe realizar un proyecto que ilusione de nuevo a los aficionados, como en su día lo hizo Florentino. Pero, sumado a los tres años sin títulos, a la crisis de juego que afecta al Madrid desde hace varias temporadas, y a la dura crisis institucional que colea en el seno blanco desde la dimisión de Florentino, encontramos un nuevo problema, el club ha perdido su identidad, y lo que es peor, su imagen.
Y es que un club es tan grande, como la imagen que representa. Hasta la llegada de Florentino, el Real Madrid había conseguido dos Copas de Europa, varias Ligas, pero aún así no tenía el respaldo mediático que un club con su historial merece. Todo esto cambió con el proyecto de Florentino. El empresario madrileño consiguió convertir al Real Madrid en una máquina de hacer dinero, y lo que es mejor y más reconocible, logró que los colores del madridismo llegaran a todos los rincones de la tierra, creando una imagen de club respetable y temido entre el resto de equipos que no se recordaba desde la época de Bernabeu.
Pero todo esto se acabó, Ronaldo era el último bastión del Madrid galáctico. Así, tan solo resta esperar acontecimientos, y que el Real Madrid encuentre de nuevo el camino correcto, en el que, sin duda, volverá a conseguir títulos. Y solo así, volviendo a la humildad de sus comienzos, e intentando no cometer los errores del pasado, el Real Madrid podrá convertirse de nuevo en ese gran club que un día presidió Bernabeu, y con el que tanto soñó Florentino.
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