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Etiquetas:   Murmullos al viento   -   Sección:  

El último tren

Jorge Gutiérrez G.
Redacción
martes, 30 de enero de 2007, 23:00 h (CET)



Tren en marcha

El tren hacía tiempo que se había ido, lo había dejado marchar, no sabía ni tan siquiera por que, si no tenía intención ninguna de subir a ese coche. Se quedó sentado en el banco más próximo al panel de salidas, vio el tren llegar, a la gente subirse, escuchó los pitidos de aviso y dejó al tren marcharse, no se movió, luego su mirada perdió el interés y se desvió hasta el suelo.

No, ese no era su tren, quizá sólo un año antes lo hubiese sido, ahora no, puede que si ella hubiese estado... pero no estaba, se había ido, su recuerdo era cada vez más difuso; ahora apenas una silueta andrógina, que no poseía voz, su olor... sí aún recordaba su olor, ese olor tibio, casi húmedo que ascendía levemente arrastrando consigo los campos de amapolas.

Ella muerta, él en pena. No pudo recuperarse. Se abandonó, sus ojos se tornaron grises, su barba creció salvaje, como un grito que quisiese escapar. Perdió el trabajo a los dos meses, su reclusión aumentó, expulsó de su vida a sus amigos, a su familia, poco a poco se le terminó el dinero. Un día le embargaron la casa, todos sus muebles desaparecieron, a él, como si de un mueble más se tratase, lo dejaron en el portal, allí se quedó. Al segundo día alguien le dio una manta, eso le salvó aquel invierno, así duró dos meses, casi sin comer, casi sin beber nada más que sus lágrimas.

Ya había pasado un año, un año pensando, un año añorando, maldiciendo la vida, la muerte. Llegó a odiarla; no, no era culpa de ella. Supo que tenía que hacer algo, decidió abandonar la ciudad, eliminar su patética vida allí. Estaba decidido cogería un tren, un tren sería la solución.

Había dejado marchar el anterior tren, alzó la vista, hacía diez segundos que una voz repelente anunciaba la llegada de otra máquina. Se levantó. Apenas estaba a doscientos metros. Respiró hondo. Ya sólo a cincuenta metros. Una sonrisa se formo en su rostro, después saltó.

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