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Etiquetas:   Crítica de teatro   -   Sección:   Revista-teatro

Juan Echanove debuta como director en el Romea con 'Visitando al Sr. Green'

Rafaela Rivas
Redacción
miércoles, 31 de enero de 2007, 23:00 h (CET)
Hacía tiempo que no veía un estreno tan aplaudido y emotivo como el que se vivió el 12 de Enero en el Teatre Romea de Barcelona. Ni Juan José Otegui, que interpreta al Sr. Green, ni su compañero de escena, Pere Ponce, pudieron contener la emoción cuando la platea se puso en pie, también emocionada, para aplaudir tan magna actuación. Lástima que Juan Echanove, actor y director debutante con este espectáculo, no pudo acudir a la función. Aunque el éxito era de esperar tratándose de dos grandes actores y de un texto ya universal como lo es esta espléndida comedia dramática de Jeff Baron.

“Visitando al Sr. Green” triunfa allí a donde va. Se estrenó hace una década en Nueva York y desde entonces se ha representado en 21 países y en 14 idiomas diferentes. Jeff Baron, norteamericano autor de una decena de piezas teatrales empezó siendo guionista de los Simpsons, es quizás por esta razón que su humor nos dibuja un sonrisa sin perder ese punto dramático y en ocasiones patético de los personajes. Baron plantea un texto que conmueve. Un combate entre el prejuicio y la tolerancia, entre la perseverancia o cabezonería y el mal humor, entre la rígida ortodoxia y la generosidad, la sensatez y el perdón. Una puerta sin duda a la reflexión. Y una puerta es el elemento escenográfico protagonista de este espectáculo, una puerta que esta medio abierta y que permite a dos personajes a simple vista antagónicos conocerse e ir transformándose hasta llegar a entenderse e incluso abrir puertas que llevaban años clausuradas. Es un cara a cara entre 2 personajes de diferentes edades, ideas y tendencias sexuales. El Sr. Green, (Juan José Otegui) judío tradicionalista y tintorero de profesión, tiene 86 años y es viudo, vive en un apartamento de Manhattan en medio de listines telefónicos, flores secas, correo acumulado y panfletos publicitarios, sin teléfono y sin televisión, y alimentándose básicamente de galletas saladas. Su forma de vida es rutinaria, solitaria y un poco maniática pero un día recibe la visita de Ross Gardiner (Pere Ponce), un joven homosexual con notables carencias afectivas, ejecutivo de la American Express que le atropelló con el coche unas semanas antes y ha sido condenado por el juez a visitarlo cada jueves de 17 a 19 horas para ofrecerle asistencia domiciliaria. La situación supone un extraordinario contraste dialéctico ente dos mundos que aparentemente no tienen nada en común pero que están vinculados por problemas parecidos: el autoengaño, la represión y la capacidad autodestructiva. La convivencia saca a la luz algunas verdades y secretos del Sr. Green (como la relación que cortó con su hija Raquel al casarse esta con un no judío) pero también de Gardiner (judío no practicante que en plena treintena sufre todavía graves tensiones personales por su condición gay no aceptada por su padre). La obra explora esas obsesiones negativas y los efectos que sobre ellas pueden tener valores revolucionarios como la comunicación, el humor y el amor.

La obra se estructura en 9 visitas conformando una historia equilibrada con crestas de emoción bien distribuidas y diálogos cortos y directos que van produciendo un cambio en el comportamiento de Green que escena a escena lo va alejando de la intransigencia para acercarlo a la tolerancia. La construcción dramática demuestra la sabiduría del autor: cada escena deja la puerta abierta a la siguiente de manera natural mientras el humor y la ternura se instalan en el escenario.

Pero si la función supone un regalo para el público es sobretodo por la interpretación de los actores. Magnífico Ponce en un personaje que fustiga a Green hasta conseguir abrir las ventanas de su casa y de su corazón y magistral Otegui en un papel que le permite exhibir toda clase de registros. Juan Echanove aprueba con creces su debut como director y evita caer en el sentimentalismo que anida en el texto de Baron, conquistando al público con una historia que a más de uno nos hará reflexionar sobre la relación con nuestros propios padres y mayores.

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