Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¡Despierte don Mariano! La España con la que sueña ya no existe

Los repetidos casos de corrupción y la implicación en ellos de aquellas personas con las que el pueblo se sentía más identificado; han acabado de acrecentar el disgusto de los votantes
Miguel Massanet
miércoles, 17 de diciembre de 2014, 08:11 h (CET)
Lo peor que le puede pasar a una persona es llegar a un momento en que llegue a creerse imprescindible. En ocasiones, hay políticos que se encuentran muy a gusto, encerrados en su urna de cristal, rodeados de sus más fieles seguidores, atendiendo sólo a aquello que le gusta oír y descartando, como imposible y mal intencionado, aquello que les desagrada e incomoda escuchar. Por desgracia, estamos en un país que ha atravesado 7 años de gobierno de los socialistas del señor Rodríguez Zapatero, otro autista político que se creyó capaz de cuadrar el círculo vicioso de pretender mantener el nivel de vida de los españoles, desoyendo los consejos que se le daban desde el extranjero, echando manos de las arcas del Estado para subvencionar sus fantasiosas ideas sociales e ignorando, como suelen hacer estos ilusos egocéntricos, que la realidad no se deja impresionar por los grandes creadores de utopías fantásticas, cuando éstas no están sustentadas en sólidos fundamentos en los que el trabajo, la competencia, el esfuerzo, el rendimiento, los adelantos técnicos y científicos y la consistente formación, constituyen sus pilares fundamentales.

Desgraciadamente, en España hemos llegado a una situación tal de descreimiento político que, todos aquellos argumentos que podían servir a los profesionales de la política para justificarse, hacer cálculos de futuro y proyectar sus ideas hacia las masas, han dejado de tener vigencia; porque la ciudadanía ha decidido prescindir de ellos, aburridos de sus engaños y desencantados de sus incumplimientos. La gente ya no cree que, ni las derechas ni las izquierdas, sean capaces de conseguir erradicar la pobreza, mejorar la economía y solucionar los problemas financieros, económicos y sociales que afectan al pueblo, cansada de ser siempre la que acaba sufriendo, sobre sus espaldas, los resultados de los errores cometidos por aquellos, en los que confiaron, y no han sido capaces de cumplir sus promesas.

Por si fuera poco, los repetidos casos de corrupción que van saliendo a la luz y la implicación en ellos de aquellas personas con las que el pueblo se sentía más identificado; han acabado de acrecentar el disgusto de los votantes con sus representantes; de modo que, en la actualidad, salvo algunos partido minoritarios que todavía no han pasado por la experiencia de gobernar y otros que pretenden promocionarse pidiendo derribar todo lo conseguido para que, confiando en sus promesas, se reinicie el país partiendo de 0 y lejos de las políticas de nuestros países vecinos; de modo que es poco probable que se sientan inclinados a volver a confiar en aquellos con los que han llegado a la conclusión de que no tienen nada en común.

Y hete aquí que, en este pegajoso y deprimente ambiente de descontento, desafección, abulia y, en ocasiones, irritación contra la clase política; cuando una gran parte de los votantes dudan de la conveniencia de seguir votando o muchos de los que apoyaron al PP, pensando que sería capaz de poner remedio a los nefastos resultados del gobierno anterior, ya han tomado la decisión de dejar de votarlo; resulta que, ante el asombro de propios y extraños, nos parece don Mariano y, con toda su flema gallega, nos anuncia que él es el mejor candidato para presentarse a las próximas legislativas.

Hasta aquellos que no se resignan a que el PP deje de ser una referencia para la derecha y el centro españoles, no tienen más remedio que sentir un escalofrío de temor y desánimo ante una declaración semejante cuando, si alguien todavía piensa que los populares pueden salvar el descrédito que, el desgaste por gobernar, los errores cometidos durante su gobernación y el incumplimiento de las promesas que hicieron a los votantes, le han infringido al partido de Rajoy; esta declaración del Presidente de la nación, acaba con cualquier esperanza que se pudieran seguir abrigando de conseguirlo. Cuando, desde nuestros humilde artículos, hemos venido repitiendo con machaconería la necesidad de una regeneración completa de la dirección del partido, de la búsqueda de personas que no tengan sobre sí la rémora de haber participado en las políticas de los últimos años (en los que la corrupción, los incumplimientos, la permisividad con los separatismos y la inacción culpable ante el aborto han proliferado) para darle un nuevo impulso, volver a las líneas del PP del señor Aznar o el señor Fraga y desembarazarse de estos dirigentes en los que es difícil poder ver las virtudes, los valores y los modos que los antiguos votantes quisiéramos haber encontrado; resulta incomprensible la ceguera de don Mariano.

Es evidente que, en la cúpula del PP, sigue persistiendo la idea de que, aunque en las elecciones pasadas sufrieran un duro castigo de sus electores y, con toda probabilidad, en las próximas municipales, sigan a la baja; no obstante, piensan que, ante los progresos de Podemos, la inestabilidad del PSOE, todavía si haber encontrado la línea política en la que se van a sentir a gusto, impulsados, por una parte por su necesidad de enfrentarse a Podemos inclinándose a la izquierda y, por otra, por la de conservar los votantes del centro izquierda ( los que les puedan quedar) y el extremismo de IU y los partidos que están a su izquierda; los votantes que dejaron de votarlos para votar a otros partidos y los que se abstuvieron de votar, vayan a volver a sus brazos, devolviéndoles los votos que les hurtaron. Una idea que se nos antoja, por lo menos, sumamente optimista y muy poco realista, debido a que el panorama que se presenta para las elecciones de fines del 2015 o enero del 2016, no puede ser más problemático a causa de que van a ser muchos partidos los que sacarán representación parlamentaria y, con toda probabilidad, ninguno de ellos logrará mayoría suficiente para poder gobernar en solitario.

Ante semejante situación va a ser preciso recurrir a alianzas si es que, el vencedor, no se arriesgue a gobernar en solitario, con apoyos puntuales; un sistema extremadamente peligroso y, con toda probabilidad, condenado al fracaso. Si se recurriera a buscar formar gobierno con otros partidos, las posibilidades del PP de encontrar apoyos suficiente que le permitieran gobernar, dadas las perspectivas de votos que las encuestas les viene otorgando, parecen muy escasas; a no ser que, contrariamente a lo que el sentido común nos indica, se produjera el milagro de que, PP y PSOE, decidieran gobernar en coalición. Salvo en este caso, lo probable sería que España quedara en manos de una coalición de izquierdas que, si las perspectivas electorales que se le atribuyen a Podemos sufrieran cambios radicales, lo lógico sería que, el que formara nuevo gobierno fuera Podemos, con el apoyo de cualquier otro partido de izquierdas o separatista si es que, antes, no hubieran conseguido su objetivo de independizarse.

Y es que, el señor Pablo Iglesias de Podemos, a pesar de todos los disgustos que se le han dado como consecuencia de diversos episodios de irregularidades cometidas por parte de miembros muy destacados de su partido; parece que se ha decidido a darles apoyo a los separatistas catalanes y su “derecho a decidir”, lo que nos da una idea de lo que ocurriría con España en el caso de que cayera en manos de semejantes gobernantes.

Mucho nos tememos que, de persistir Rajoy en su intención de aferrarse al poder, continuando viviendo de ideas ilusorias, lo que nos puede ocurrir a los españoles puede llegar a ser un verdadero cataclismo. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadanos de a pie, vemos al PP hundido en sus oníricos objetivos.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Isabel del Rey, de profesión poeta

Hay que leer estos 'Versos de escuela' de Isabel del Rey porque es la libertad lo que se lee en los poemas

Miedo nos da. ¿Un Art.º 155 descafeinado?

¿Se pretende restaurar la legalidad en Cataluña o salir del paso con el menor coste político?

Intervención en Cataluña

Rajoy ha reaccionado ante el reto o chantaje planteado por Puigdemont

Soy mujer, escucha mi rugido

La violencia contra las mujeres en la vida estadounidense, en primer plano

Velocidad de la alegría

Necesitamos agilidad mental para el cultivo y disfrute de la alegría crítica y constructiva
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris