Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Internacional   Paraguay   -   Sección:   Opinión

El plan de Horacio Cartes y Blas Llano para volver a 1940

Detrás de un inocente cambio de un puñado de ministros en la Corte Suprema, se esconde la quimérica fórmula para viajar en el tiempo
Luis Agüero Wagner
@Dreyfusard
viernes, 12 de diciembre de 2014, 08:06 h (CET)
“El túnel del tiempo” era una famosa serie estadounidense ambientada en 1968, en un complejo subterráneo de Arizona, donde científicos se encontraban desarrollando una máquina cilíndrica para viajar en el tiempo. La serie, escrita por Irwin Allen, narraba las peripecias de dos científicos que viajaban a través del tiempo sin poder regresar al presente, dado que la máquina aún estaba en fase de pruebas.

Ambos se habían aventurado a usarla porque el gobierno estaba a punto de clausurar el programa, pues era costoso y al parecer no traía beneficios. A ese famoso túnel del tiempo, paradójicamente, se le estaba acabando el tiempo.

A la derecha autoritaria de Paraguay le sucede algo parecido. Viendo que su añorado tiempo de las dictaduras neo-nazis se aleja cada vez más, han decidido aventurarse en un viaje al pasado que puede tener un desenlace que ni los protagonistas conocen.

En Paraguay, el túnel del tiempo tiene forma de platillo volador y se encuentra anclado en la bahía de Asunción. Se trata del edificio del Congreso, una construcción post moderna que alberga a los “científicos” que buscan la fórmula para viajar al pasado.

Desconocen exactamente cuál es su destino, pero como los protagonistas de la serie de ciencia ficción que citamos arriba, de todas maneras desean emprender el viaje hacia la dimensión desconocida, Algunos expertos en estos complejos cálculos estiman que su periplo los llevará a fechas cercanas al año 1940.

La subordinación del partido Liberal al proyecto del presidente Horacio Cartes, instrumentado por su fiel ladero Blas Llano, y la aprobación de un proceso a la Corte Suprema que encamina a concentrar aún más el poder en el ejecutivo, son factores de la ecuación que facilitan el viaje. Esta semana, la máquina del tiempo los retrocedió a la sesión del Directorio Liberal el sábado 16 de Febrero de 1940. Como el primer requisito para repetir una historia es que ésta sea desconocida por su propio pueblo, vale la pena hacer una memoria de unas cuantas líneas.

Por aquel entonces, los idus de febrero de 1940, un sector de conjurados habría de sacrificar el Parlamento y la Constitución Nacional para entregar la república maniatada a sus verdugos.

Aquel día nefasto para el Paraguay salvaron la dignidad del liberalismo paraguayo con su vibrante oposición: Juan Francisco Recalde, Jerónimo Riart, Orué Saguier y Francisco Sapena Pastor. Hoy sufren éstos el polvo del olvido y sus nombres, como el de tantos otros próceres civiles de la república, poco dicen a sus correligionariosdel presente, quienes sin embargo se deshacen glorificando las veces que tienen oportunidad al dictador Estigarribia y a su camarilla de filo-fascistas, que ofrendaron la mesa servida a Higinio Morínigo y Alfredo Stroessner.

Aquel triste febrero de 1940 se produjo lo inexplicable: dirigentes "liberales" autorizando por doce votos contra cuatro la disolución del Congreso. Habían faltado a la sesión diez miembros del Directorio, con los que habría sido imposible inaugurar un régimen totalitario en Paraguay aquel 18 de febrero de 1940, y dar a conocer el hecho al pueblo el día 19. Los cuatro schaeristas se habían mantenido neutrales, en tanto se hallaban decididos por defender las formalidades democráticas B. Rivarola, L. Riart, Burgos, Jerónimo Riart, Orué Saguier, Dávalos, Sapena Pastor, Gavilán, Artaza, Prieto, C. Centurión, Saguier Aceval y Juan Francisco Recalde.

El total de los que podían asistir y votar eran 26, pero una maniobra apoyada en el dictador consiguió desarmar el Directorio Liberal. ¿Acaso desconocen los miembros del partido liberal aquellos funestos episodios, para reeditarlos en el presente sin mayores remordimientos?

No tengo la menor duda. Es más, ya demostraron desconocerlos y los han reeditado esta semana en la cámara de diputados, dando luz verde al juicio político que derivará en una corte a la medida del aprendiz de dictador de turno. Los colorados también olvidan, porque es fácil, que en 1959 hicieron otro tanto con Stroessner y sus más preclaros dirigentes del MOPOCO acabaron en el exilio.

Para los “enterados” que desconfían de la máquina del tiempo construida por el proyecto científico Cartes-Llano, los propósitos de hacerse con la Corte están claros: Es el primer paso para poder lograr la reelección vía enmienda constitucional.

Para comprender este grado de insensatez, hay que considerar que a lo largo de su propia historia, la clase política paraguaya ha sido capaz de cosas todavía peores. No tuvo inconvenientes para entregar el poder a un dictador perpetuo, pedir ayuda para alcanzar el poder a las mismas tropas de ocupación brasileña, conspirar en Buenos Aires, votar la autodisolución de su Congreso, reformar la constitución para permitir reelecciones indefinidas y, entre tantas otras anécdotas, permitir al poder de turno integrar la Corte Suprema de Justicia a su medida.

Reflexionó alguna Caleb Colton que volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás, otra.

En el caso del túnel del tiempo de la derecha paraguaya, asistimos no sólo a una marcha hacia atrás, sino también a ciegas.
Comentarios
Honesto Hosein 14/dic/14    19:26 h.
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Velocidad de la alegría

Necesitamos agilidad mental para el cultivo y disfrute de la alegría crítica y constructiva

En busca del bien común

D. Martínez, Burgos

La Diagonal, inutilizable

M. Llopis, Barcelona

Su misión somos todos

P. Piqueras, Girona

Problemática implantación del Artículo 155

J. Cruz, Málaga
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris