Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Unidad de destino o destino de la unidad

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
jueves, 25 de enero de 2007, 21:52 h (CET)
En semántica varía el significado según el orden de las palabras, cosa que no ocurre en la aritmética variando el orden de los sumandos. Eso es lo que está ocurriendo en la lucha antiterrorista al utilizar la semántica para al final obtener unos resultados que no son los que se demandan a diferencia de la aritmética de la estadísticas de las encuestas. El 75% de los españoles pide a Zapatero que rompa con ETA, o lo que es lo mismo que diga claramente que no se dialogará nunca con ella. Inutilizar el medio -el diálogo Gobierno-ETA- para conseguir el fin, que no es mas que la eliminación de la banda por medios policiales, judiciales y en definitiva por el Estado de Derecho.

Para ese fin se pensó siempre en la unidad de los partidos, para lo que era fundamental y necesario que siempre fueran los dos grandes partidos con posibilidad de Gobierno para no cejar en la continuidad de la lucha contra este terrorismo autóctono. Ése es el destino de la unidad contra el terrorismo que sintetizaba el Pacto de las Libertades, con un fin claro y sin consecuencias derivadas e interesadas que llevaran a consecución de precios políticos, que curiosamente también persiguen otros partidos democráticos. Unidad de destino es lo que interesa a ETA, unidad de partidos para su diálogo Gobierno en la consecución de sus fines. Precisamente por eso, para que el precio pagado no sea irreversible con un previsible cambio de Gobierno. Diferencia semántica con cuál es el destino de esa unidad, o sea, la derrota total de la banda terrorista en continuidad de aplicación de los medios eficaces utilizados por la democracia. Envolver con la palabra paz una unidad de partidos requerida por ETA se traduce en el consenso para la libertad condicional y tutelada por el terror. La unidad de partidos para la implacable persecución hasta cortar las cabezas de la hidra, debe ser el destino nítido y claro para que se les requiere a éstos, a los ciudadanos y sobre todo, a las víctimas del terrorismo.

Noticias relacionadas

Hacer República

J. Hernández, Málaga

Un blanco sueño por Astún (Huesca)

V. Rodríguez, Zaragoza

La Navidad, Trump y los demás

M. Ferraz, Barcelona

Demasiadas ‘normalidades’

S. Madrid, A Coruña

Un regante alimenta a 155 personas de media al año

D. Martínez, Burgos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris