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Capello y la decisión final
Enrique Salvatierra
Tras los últimos acontecimientos que se están produciendo en el seno del Real Madrid, se podría decir que no solo el equipo, sino que la institución ha entrado en crisis, o quizás no haya salido aún de aquella en la que estaba sumergida desde que Florentino abandonó la presidencia. A pesar de todos los problemas judiciales que aún colean de las “fraudulentas” elecciones blancas, y digo fraudulentas por el pitorreo que se ha tenido a la hora de realizar el voto por correo. Una candidatura que pretende dirigir el mejor club del mundo y sin duda el más laureado y prestigioso, no puede ser tachada de todo lo que se está acusando tanto a la actual directiva madridista, como a la oposición de la misma.
Pero saliendo de un tema que mejor dejárselo a aquellos que entienden de derecho, vamos a centrarnos en la situación de un vestuario, que o mucho me equivoco, o es una bomba que si no ha explotado aún, muy poco le debe de quedar. El último regalito que nos dejó Capello, comandante de ese temido vestuario, es la de realizar todos los entrenamientos a puerta cerrada. Esta decisión puede ser tomada como positiva o como un presagio de que las cosas se han descarriado dentro del club blanco. Y digo positiva, porque la razón de esta decisión puede ser la mano duro de Capello, la cual prefiere no ser mostrada a los medios, además de así quitar trascendencia a todo el revuelo que está trayendo el capítulo interminable de renovaciones, descartes y demás noticias que surgen del vestuario blanco.
Un vestuario en el que poco a poco todos van sacando la cabecita, así hasta llevar la friolera de seis entrenadores en tan solo tres años. ¿Y la mayoría de aficionados, entre los que me incluyo, se preguntarán que es lo que se cuece ahí dentro para que sean tan intocables?, pero claro muy poco podemos esperar de un vestuario en el que se pueden encontrar más artículos de cosmética que espinilleras o botas de fútbol.
Y una de las razones por las que se trajo a Fabio Capello, fue por su mano dura, por su fuerte personalidad, por su fama de hombre firme. Bien Sr. Capello, es ahora cuando usted debe demostrar porque el Real Madrid confió en Ud, porque Mijatovic, director deportivo, disuadió al presidente Calderón de traerle a Ud. y no a Schuster.
Al parecer, y digo al parecer porque hay que darle tiempo al tiempo, Capello ha empezado a ejercer de comandante en jefe de ese vestuario y ha dejado fuera a aquellos que no piensan cien por cien en el Real Madrid, caso de Beckham , quien probablemente no renueve, de Ronaldo o del propio Michel Salgado, entre otros. Ese mero hecho de dejarles fuera de la convocatoria para el partido ante el Betis, puede ser el principio de la decisión final que desde hace tiempo alguien debe tomar en el Real Madrid, una labor para la que se trajo a Capello, pero como ya les avisté antes, hay que darle tiempo al tiempo.
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