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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

¿Intolerancia o laicismo?

José Jurado Saldaña
Redacción
jueves, 11 de enero de 2007, 13:49 h (CET)
Desterrar a Dios de la vida pública fue propio de los regímenes totalitarios marxista y nazi. Y desterrarlo también de la vida privada de los ciudadanos fue la consigna de la República, de los “gobernantes” de la zona roja y, al parecer, del sistema zapaterista que padecemos.

En los tiempos de la guerra civil, en la zona republicana, era peligrosísimo que llevaras un Crucifijo o que tu nombre apareciera en las listas de alguna Asociación religiosa.

Lo sucedido en el Aueropuerto de Torrejón, donde el Secretario de Estado para la Seguridad prohibió al Capellán que rezara –a petición de los familiares- un responso por el alma del chico asesinado en el atentado de Barajas, todos de condición católica, es un verdadero ultraje a la libertad de conciencia de los ciudadanos y una muestra más del laicismo que se pretende imponer a la Sociedad española.

No quiero utilizar la serie de calificativos que tal conducta me sugiere. Pero no puedo ni debo ocultar la repulsa que me merece dicha actitud y, sobre todo viniendo de un representante del Gobierno atribuyéndose tan insolente facultad.

Si el citado señor hubiera sido diligente en su función de garantizar la seguridad pública, que es su cometido específico, posiblemente no se hubiera producido el atentado de Barajas.

No sé si los católicos españoles, dado el rumbo que lleva el Gobierno de hostilidad hacia la Iglesia, tendremos en lo sucesivo que ocultar nuestros sentimientos y nuestras prácticas religiosas.

O volverán aquellos tiempos de la malhadada República en que se multaba a los Párrocos por permitirse avisar, a toque de campana, a sus feligreses la hora de las Misas.

No se me ocurre pedir la dimisión ni el cese del intolerante Secretario de la Seguridad.

Bastante castigo tiene –si es digno- con arrastrar durante toda su vida el recuerdo de haberse atrevido a prohibir, con el cadáver y sus familiares presentes, que se le rezara un responso.

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