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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La salvajada de colgar a un ser humano

José Luis Palomera
Redacción
domingo, 7 de enero de 2007, 22:26 h (CET)
"Que lástima me da la humanidad siendo yo humano, que lástima el ahogo de la vida siendo yo vida, que lástima que la tierra nos creara siendo yo creado, que lástima la sangre de los inocentes siendo yo culpable"

Únicamente en el pensamiento humano cabe, ahorcar a un ser vivo para acopiar muertos...¿Cómo se puede pedir clemencia por la vida si usurpamos la suprema libertad divina ejerciendo de arte y parte?

¿Cómo es posible luego pedir misericordia a dios, paz a los hombres, respeto a las vidas y futuro a las muertes?

¡Qué maldición engendra el ser humano hoy que apenas se compadece del germen sagrado que nos compone por enteros, cual es la Vida!

¿Quiénes nos están endemoniando, quiénes nos están extinguiendo?

¿Acaso dormimos, soñamos, o en verdad estamos todos muertos?

¿A que lógica, razón o dios podemos excusar nuestras venganzas asesinas, después de ahorcar a un ser indefenso en vida, sea quien sea, Sadam o Jesús universal?

¿Quién nos ha otorgado el poder para asesinar, quién?

Asesinamos por la capacidad que tenemos de hacerlo a través de la fuerza, la mentira, la traición y el engaño.

Asesinado el tirano, verdad es, que ya no está con lo vivos, pero a cambio, los vivos hoy somos más tiranos ya que en nada nos diferenciamos de no ser, en que él tenía poder para hacerlo, y los demás ganas.

Husein no fue ni más ni menos que otros grandes exterminadores de la historia: Hitler, Nerón y otros tantos mortíferos líderes, es decir, hombres elegidos por los sueños de venganza de millones de seres vivos con enfermos síndromes de humanos.

Comprendamos de una vez: la solución no está en ahorcarlos, la solución pasa por no crearlos, por no usar la masa cerebral para dar el poder a ídolos con tripas en virtud de que asesinen por nosotros.

El mundo hoy no es mejor sin Sadam desarmado, lo evitable, su liderazgo, no se evitó, lo demás se simplifica en ahorcar a un enfermo creado por millones de fanáticos... Pagaremos tamaña osadía...

Nos morimos como humanos, poco o nada ya queda de humanidad, ahora sólo falta que la enorme piedra llueva, y sea otra raza quien herede la senda que mancillamos de estupideces mentales.

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