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Etiquetas:   La tronera  

Catedrático de la estupidez

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
domingo, 7 de enero de 2007, 09:43 h (CET)
Volvemos al principio. Claro que sí. Pero al principio anterior al 24 de marzo. Hay que recomponer el Pacto Antiterrorista. En este momento, lo que debe preocupar al ciudadano es lo que están tramando Batasuna, Askatasuna y Etxerat para la primera quincena de enero. ¿Es que alguien duda que Garikoitz Azpiazu haya brindado tras los sucesos de Barajas? Los enemigos de Azpiazu (‘Txeroki’) son el españolismo y el Gobierno de España, una vez que ha comprobado la dependencia que tiene Rodríguez Zapatero del ‘proceso’. Ese proceso al que los ‘colmillos retorcidos’ más afines al ‘zapaterismo’ y al ‘amarillismo mediático’ vienen calificando de ‘paz’.

El tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio. Rodríguez Zapatero ha demostrado que no tiene visión de Estado; que gobernar se lo ha tomado como un juego; que su torpeza ya no es disimulable y que sus asesores son una ‘peña’, por no decir una banda, para que no haya confusiones con la otra: la que miente, extorsiona y mata. El presidente ha hecho perder a la ciudadanía demasiado tiempo fuera del Pacto Antiterrorista. Un presidente así no puede ser desaprovechado por Paco Ibáñez en las historietas de Mortadelo y Filemón.

La actuación del presidente en temas de terrorismo, durante estos tres últimos años, ha sido para ‘enmarcar’, pero en el trastero. Y no menos despreciables son los planteamientos de Otegi en su rueda de prensa. No tienen desperdicio: ¿Qué es eso de que Batasuna mantiene abiertos los canales de comunicación? ¿Otra vez está llamando a Zapatero para jugar al pacto? A Otegi le interesa sortear sus procesos pendientes con la Justicia, para que no le olviden como a los presos etarras, principales destinatarios de la ‘peineta’ por parte de la ciudadanía vasca y española.

Es una pena tener que ‘arar con estos bueyes’. La culpa del atentado y de las muertes solo es de ETA; pero con un presidente así, el alfarero más tonto acaba haciendo ingeniosos pucheros. Catedrático de la estupidez, saltimbanqui de la insolidaridad, dinamitero del sentido común, arquitecto de la ignorancia, tozudo, asustado, chulo, vanidoso,… y, en este caso, tonto también. Al pobre Zapatero le han engañado como a un pulgarcito. Lo más grave: no sabe la que se le viene encima tras la reunión de toda la siniestra abertzale el 6 de enero. Al fin y al cabo también son marxistas,…. ¡primos carnales!

Querido presidente: La ciudadanía no te puede perdonar que hayas resucitado al monstruo. Desde muchas instancias ya se reclama que pidas perdón, hagas las maletas y consideres agotada la legislatura; aunque muchos pensemos que hay otras soluciones. Es más, en tu terruño vallisoletano y leonés, se suele decir que “cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”. Podrás comprobar que no es preciso esperar demasiado. Al tiempo.

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