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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

¿Qué Navidad vivimos?

Jesús Domingo Martínez
Redacción
jueves, 4 de enero de 2007, 21:54 h (CET)
En la festividad de la Navidad lo que se conmemora es el nacimiento de quien sería el fundador de una creencia religiosa fundamentada en la naturaleza divina del mismo, y que con el nombre de cristianismo está asentada prácticamente en todo el denominado occidente cristiano y siendo el 25 de diciembre fiesta oficial en todos los países de la Unión Europea, en Estados Unidos y en Iberoamérica, y desde sus orígenes ha sido fiesta de alegría y celebraciones de carácter lúdico perfectamente compatibles con el sentido religioso.

Desde hace unos años se viene perdiendo el sentido y significado religioso y acentuando lo comercial y gastronómico, de forma que estos días se han convertido en ajetreo de ir y venir de compras y en una acumulación de comidas de empresas, amistades y familiares, producto todo ello de una deriva imparable hacia un consumismo desaforado, un desmedido amor a lo material y corporal y una progresiva pérdida de las referencias de los valores morales y religiosos.

Paralelamente también se observa como las iluminaciones de las ciudades cada vez contienen menos símbolos de referencia navideña y se han convertido en asépticas, que lo mismo valdrían para los carnavales o para una feria de muestras, y cada vez se ven menos belenes en las casas, portales y plazas y más árboles navideños, y cada vez suenan menos los populares, tradicionales y bellísimos villancicos. A todo lo anterior hay que añadir que una equivocada interpretación del principio de separación entre Iglesia y estado, que es inobjetable como principio político, está llevando a un laicismo injustificado con retirada de símbolos en dependencias públicas e incluso el desmantelamiento de belenes en escuelas. Todo por la estúpida proclama de que no hay que ofender a las demás creencias y lo que consigue es ofender a las nuestras arraigadas desde hace siglos. Sería bueno volver a tener en cuenta los orígenes y el verdadero significado de estas fiestas.

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