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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

¿De verdad quieren vivir en el 2007?

José Luis Palomera
Redacción
miércoles, 3 de enero de 2007, 21:05 h (CET)
Heme aquí, arduo de subrayar, sin saber si de verdad escribo vivo o solamente es un sueño muerto.

Acaba el año 2006 y con el se va un año de vida que nunca fue, miro a un lado del mundo y veo sombras, miro al otro y veo cadáveres, si sigo girando la cabeza percibo claramente el fin de la humanidad.

No se trata de meter miedo, el miedo ya está dentro de nosotros mismos aunque le disimulemos inventando salvadores, divinos y terrenos.

No hay nada más que hacer, nos estamos muriendo a carcajadas aberrantes, a borbotones de ignorancias, a jirones de comodidad y a fuerza de eliminarnos a través de vetustas venganzas histéricas.

Si el ser humano no padeciera capacidad suficiente para inventar, es decir ser sabio, la paz de la convivencia estaría con nosotros. Lo cual me dice que la felicidad de vivir y morir sería un hecho que en la actualidad no lo es.

Como cualquier animal inteligente, no confundir con sabio, viviríamos en la felicidad de la ignorancia,

dedicándonos a procurar comida y dejar comer, segar el trigo y dejar crecer, mecer el árbol y dejar sombra, calmar la sed y dejar al agua correr, pescar el pez y mimar a sus crías, desenterrar los frutos de la tierra y tapar sus llagas, y por último, jamás, no tendríamos capacidad mental para hacerlo, fusionaríamos las energías terrenas para construir dentro de su corazón la mayor atrocidad atómica en virtud de desintegrar la Tierra de su madre Universo.

Si a esto le unimos la gran complejidad de nocivas enfermedades producto de nuestra desequilibrada evolución tecnológica, parece lógico y razonable decir que el ser humano viviría en la felicidad que se siente por el sólo hecho de vivir en todas sus facetas, alegrías y penas, vidas y muertes, sed y calma.

Ningún ser humano ignora, ya que es sabio, que los más letales depredadores terrenos pertenecen a las últimas generaciones del llamado Homo Sapiens, es decir, nosotros, todos nosotros.

La felicidad, corazón del amor, no tiene límites, impedimentos o conceptos que impidan disfrutar del éxtasis genético que la compone, ahora bien, vivir la felicidad en sabiduría, es decir, un peldaño cósmico evolutivo superior a los animales, precisa de mantener la fusión propia de la sabiduría, hecha de inteligencia e intrepidez, para que la misma no se convierta en poder, y éste en destrucción, es decir, la realidad terrena de hoy.

La sabiduría del ser humano cual virtud, precisa de la inteligencia que la contiene en bien de procurar felicidad. Sin embargo, no es así y en virtud de ser sabios olvidamos que la sabiduría nos fue dada en el arraigo intrínseco de la inteligencia. Perdida ésta, lo que pudiera darse como un paso del ser humano en busca de los confines de los cuales emanamos, se ha tornado en una lucha interna por identificarnos entre un montón de doctrinas, matices, usos y costumbres, exterminándonos los unos a los otros..

La mayor crueldad de la sabiduría se aplica hoy en eliminar todo aquello que no parece corresponder con nuestra, erróneamente, llamada raza o civilización, en la Tierra sólo existe una raza o civilización, la humana, absurdas conjeturas que nos lleva al exterminio, unas veces con balas, otras con olvidos, atesorando metales ensangrentados, comodidades y vicios.

El Cosmos hoy vive angustiado, como nunca ha vivido observando a sus hijos que paridos para conquistar las estrellas, se alimentan pisando vidas como si fueran terrones, triturando, mancillados sangre que absorbe la tierra de los humanos asesinos.

Y es verdad, humanidad, es verdad, las muertes han entrado en nuestras casas y apenas ya nos dignamos a mirarlas, es tal la titánica envidia que asola las mentes, las ansias de venganza, las indeferencias entre los seres humanos, que ya no somos más que seres sabios locos, enfermos de poder, sangre y vidas.

Una vida hoy no vale más que una razón, desgraciadamente, mil veces desgraciadamente, la humanidad no acepta comprender ( que la razón es la vida), la razón, única razón, la ley, la única ley, la lógica, la única lógica, el honor, el amor, todo lo habido y por haber es la vida, ya que además de no ser nuestra, nos fue obsequiada por nuestra madre cósmica, en toda la inmensidad de lo creado.

Si no respetamos, lo único que de verdad somos, lo único que podemos esperar ser, el mayor don universal, el perdón, se extinguirá, para siempre, no habrá vidas para perdonar.

¿Por qué se asesina a sabiendas que se hace, si es precisamente la vida que nos envuelve a quien se mata?
En qué inteligencia animal puede caber asesinar en virtud de hacer daño deteniendo una vida que vale por todas ya que la vida es única ( no hay vidas, hay una sola vida.) Una vida para todos en virtud de todos, toda injusticia a la vida es obligación padecerla, y salir en su defensa, es nuestra obligación extinguir a los muertos en vida, a los asesinos de vida, la vida es libertad de libertades, razón de razones y la única virtud capaz de trasformarse en muerte.

El año 2007 se mece en el horizonte del reloj humano y el diapasón de las muertes continúan goteando más incesantemente que nunca, nos morimos por asesinar y asesinamos por no morir.

La tierra sufre el mayor azote que peste alguna pueda traer, la peste del propio hombre, el enemigo en casa, el laboratorio de heces ávido de buscar diferencias en las mismas para proclamarse raza, casta y linaje.
No nos engañemos más segundos, el reloj humano agarrotado en sangre apenas ya puede mover la maquinaria de su corazón, si nos asesinamos es porque seguimos justificando razones para hacerlo, no nos engañemos, si batallamos es por que entendemos que nuestra “raza” es la elegida, si somos insolidarios es porque hay ricos de ideas que no desean ser pobres y pobres de las mismas que no desean ser ricos, si predicamos políticas diferentes es porque entre las mismas no se halla la posibilidad de dar razón a las adversas. Si padecemos tiranías es porque creamos ídolos para alabar a otros que no huelan igual que el hermano.

Si se perdona al asesino es por que no son sus víctimas quienes lo hacen,
si damos la oportunidad de posible reinserción es porque no son nuestros familiares los que quedaran expuestos.

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