Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Fin de año con sorpresa

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 1 de enero de 2007, 14:46 h (CET)
No ha habido que esperar al roscón de Reyes para encontrar la sorpresa. Corría la madrugada del penúltimo día de este 2.006 que da sus últimas bocanadas cuando la noticia de la ejecución en la horca de Sadam Husein se daba a conocer. En España eran las 4 de la mañana y en Bagdad dos horas más cuando Mariyem Al Rais asesora del primer ministro iraquí se dirigía al mundo entero dando la noticia. “Enhorabuena a todos los iraquíes, el criminal ha sido ejecutado”, estas fueron sus palabras mientras miles de kurdos y chiies comenzaban a festejar la muerte del principal genocida de sus pueblos. Hacía pocas horas que había comenzado la ceremonia del Aid al Adha (Sacrificio) y que durante cuatro días celebrarán los musulmanes cuando el cuerpo del tirano colgaba de una gruesa maroma para cumplir con la sentencia que le condenó a muerte por el asesinato de 148 chiies en la aldea de Duycril. Todavía le esperaban varios juicios más, entre ellos los correspondientes a los miles de Kurdos que, bajo sus ordenes, fueron masacrados utilizando las armas que sus entonces aliados, los yanquis, le habían proporcionado.

No es el momento de escribir alegatos contra la pena de muerte aunque nadie debe tener la potestad de aplicarla, pero si alguien se hizo merecedor de ella fue este tirano que pasó de revolucionario a genocida. El mundo no ha perdido nada, pero, por desgracia, tampoco con la muerte de Sadam se ha ganado nada. Cuando escribo estas líneas la noche ya ha caído sobre Bagdad, los heridos se cuentan por centenares y los muertos en atentado ya son cerca de setenta, y la macabra cuenta seguirá acrecentándose día a día. No sé si esta es la democracia que los iraquíes esperaban que llegara de manos de las potencias occidentales. El toque de queda durará cuatro días, las tropas estadounidenses están en alerta máxima y los coches bomba seguirán segando vidas inocentes.

Y mientras intentábamos digerir la sorpresa de esta noticia otros descerebrados nos amargaban las fiestas regalándonos un coche trufado de metralla a las puertas de la T-4 del aeropuerto de Barajas. El atentado llevaba la firma de ETA y significaba un duro ataque para todos los demócratas españoles aunque el principal afectado se encontraba a centenares de kilómetros de Madrid pasando sus vacaciones en el Coto de Doñana. Rodríguez Zapatero que veinticuatro horas antes había vaticinado que el próximo año estaríamos mejor en materia de terrorismo debe tener un mal vidente de cabecera y el ruido de la bomba ha dejado en sordina sus buenas intenciones. Ahora algunos intentarán, seguramente, sacar tajada del atentado y volverán a equivocarse. Esa bomba nos ha llegado al corazón a todos los españoles que creemos que la democracia es el menos malo de los sistemas por los que podemos regirnos y ha vuelto a demostrar que contra los zopencos de la metralleta hay que seguir luchando con todas las armas que la ley nos otorga. Hablemos de paz, si, hablemos de paz pero cuando dejen las pistolas. Con el cañón de un arma junto a la nuca nunca puede haber dialogo.

Antes de ahora también otros gobiernos lo intentaron, esa es su obligación. Y no pudo ser, lo mismo que ahora. Pero no fue un fracaso de los gobiernos, fue un fracaso de los de la capucha. Batasuna ha tenido ahora una ocasión de oro para condenar la violencia, pero no lo ha hecho ni lo hará. Por tanto que no esperen que los demócratas les demos patente de corso para que en Mayo puedan presentarse a las elecciones municipales. Una vez más la denominada izquierda abertzale se auto excluye del proceso democrático. La política se hace en las instituciones y no en los zulos y se materializa con los votos y no con el ruido de las bombas.

Noticias relacionadas

Vico

Vico nació en Nápoles en 1668 y falleció en la misma ciudad en el año 1744

Obsesionados con el franquismo 32 años después de su fallecimiento

“La vida de los muertos pervive en la memoria de los vivos” Cicerón

Oriol Junqueras, candidato secuestrado

Perfiles

Apuesta por una cultura de alianzas

Nunca es a destiempo para recomenzar

Una Europa en la que podamos creer

La declaración de París es un manifiesto elaborado por intelectuales de diez países europeos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris