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Etiquetas:   CONCIERTO DEL MES   -   Sección:   Revista-musica

Standard - Sala La Telonera (Armilla, Granada, 15/12/06)

Alfredo Egea
Redacción
domingo, 31 de diciembre de 2006, 23:00 h (CET)
Dados a conocer a nivel nacional por su primer puesto en el Proyecto Demo 2005, Standard ha emprendido una gira por nuestro país. Apenas un mes después de recibir el premio “Ojo Crítico”, concedido por RNE nos deleitaron en Granada, el viernes 15 de diciembre, con su mejor música en directo para presentar su nuevo disco 3.000V 40.000W.




Standard


Se presentaron en una sala medio vacía (no habría más de 30 personas), y lejos de desanimarse o enfadarse, decidieron hacer que todos los asistentes desearan volver a disfrutar de una nueva actuación en estas tierras. ¿Cómo? Haciéndolos bailar y divirtiéndolos hasta el final.

Bajo el lema “I’m -not- Standard”, los 6 componentes del grupo aparecieron sobre el escenario con una estética que bien podría estar inspirada en The Hives marcada por atuendos negros sobre los que destacaban brazaletes y corbatas de color blanco.

El comienzo fue titubeante. Es extraño un concierto en el que tienes tanto espacio para moverte como quieras, pero esta sensación tardó poco en desaparecer. Tan solo necesitaron un par de canciones “moviditas” para que todos empezaran a saltar, poseídos por el dance-rock que inundaba la sala. Esto se hizo aun más notable cuando Deu (cantante) bajó del escenario para unirse a la fiesta y mezclarse con la gente, siendo uno más por un rato, gesto espontáneo que dice mucho de la forma de ser de esta banda.

Las canciones se sucedieron, entre ellas las más conocidas como On The Floor o su nuevo single Txusma Remix, y la gente, cada vez más entregada, bailaba animada. Nadie había ido allí para estar sentado. A esto se sumó la calidad del directo y el trepidante ritmo que marcaron las dos baterías con las que cuentan, una de las singularidades de este grupo. En una nueva demostración de no tener el éxito y los premios subidos a la cabeza, dejaron que parte de los asistentes se pusieran a su altura y probaran suerte tocando el teclado, la guitarra o realizando un solo de batería. No descubrimos ninguna estrella a las baquetas ni con ningún otro instrumento, pero fue una situación divertida. Ahora, además de ir a ver cómo tocan tus grupos favoritos, puedes llegar a tocar con ellos. Esto, lamentablemente, no suele ocurrir en ningún otro lugar y son estos bilbaínos los que rompen esa deidificación que muchos artistas tienen por sus instrumentos para dejarte disfrutar de ellos.

Por supuesto, no todo fue perfecto. Standard es un grupo con un solo disco en el mercado, lo que deja poca capacidad para maniobrar. El disco dura 1h 13m y en directo se alargó un poco más, pero aun así todos queríamos seguir allí, todavía teníamos energía para seguir bailando. El final era inevitable dado que su repertorio se había agotado, aunque por todos es sabido que es mejor quedarse con ganas de más que terminar harto. Aun así, es cuestión de tiempo que vayan componiendo nuevos temas con los que poder hacer un concierto todavía mejor.

Si de verdad hay que destacar un punto negativo, fue el de la escasa publicidad que tuvo el concierto y el lugar donde se llevó a cabo. Espero que los encargados de estas tareas tengan una buena excusa, ya que impidieron que fuera un concierto donde el grupo se podía haber dado a conocer en la ciudad.

En primer lugar, la sala en la que tuvo lugar el concierto se ubicaba en el polígono industrial de un pueblo de las afueras de Granada, Armilla, donde los taxis de la ciudad ni siquiera te recogían dada su lejanía. La necesidad de coger el coche o buscar otro medio de transporte alternativo a esas horas ya es algo que hacía desistir a muchos de ver el concierto.

En segundo lugar, el desconocimiento de la actuación que iba a llevarse a cabo era total. Encontrar un cartel en el que se hiciera mención al concierto era casi un milagro. Si a esto le unimos que el grupo todavía no es demasiado conocido el resultado final es un local casi vacío en el que todos nos preguntábamos si algún día podríamos volver a verlos tocar en Granada.

Ya que las partes positivas superan con creces a las negativas, esperamos que vuelvan pronto y que no se tropiecen de nuevo en la misma piedra, para que todos podamos disfrutar de un espectáculo digno de la calidad de la música que ofrece este grupo.

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